06/07/2020
Aliendres, A.
Hola Hivers
Ha pasado más de una semana desde que realicé una jornada de saneamiento al limonero que planté hace dos años en un área común del urbanismo, específicamente situado al lado de los cilindros de gas que surten a las torres residenciales. Recuerdo que este pequeño espacio me dió trabajo para retirar la maleza y escombros superficiales que habían sido depuestos en el lugar, otros desechos como piezas dañadas de vehículos, envases plásticos, cartón y otros materiales inorgánicos, ocupaban el terreno.
Hace ciertas semanas noté un color amarillento y debilitamiento en el follaje del organismo frutal, esto es indicador de un estado de salud anormal; en tanto, no tardé en deducir que el característico color de marchitamiento se debe a la pobreza nutricional del terreno. Amo a los árboles en general y por mi limonero siento un afecto muy especial porque lo traje desde el patio de la casa de mi suegro, quien respeta y ama a las plantas como a un miembro más de la familia. 😍 Lo mínimo que puedo hacer es expandir ese amor por doquier.
Así que contraté los buenos servicios de jardineros especializados y supervisé un emocionante trabajo de limpieza, poda y fertilización en el área de influencia del sistema radicular. Me impactó mucho ser parte de este laborioso manejo agronómico porque me identifiqué con el maravilloso árbol perenne. Se excavó manual y cuidadosamente en un diámetro de 2 metros con profundidad de 50 centímetros, manteniendo un corte escalonado desde el eje del tallo para evitar la caída del árbol.
La estimación en peso respecto a los desechos de cerámicas, bloques, escombros de cemento, hierro, plásticos, cables y otros manteriales la calculé en 80 kilos.
El sistema radicular (raíces) tenía dos años luchando con un depósito subterráneo de desechos inorgánicos que le estaban quitando lenta y dolorosamente la vida. Retirado el material inorgánico, se procedió a incorporar sustrato franco arenoso y con base orgánica para proveer de potásio y nitrógeno a la planta.
Ordené una capa de desechos vegetales generados por la poda de la copa, los cuales se cubrieron con sustrato para acelerar su proceso de descomposición (nitrificación).
Con la limpieza, poda y fertilización del sistema radicular del limonero, aunado a las bondadosas lluvias de este período trimestral 2020, esta planta tendrá un mejor porte para diciembre porque habrá una óptima absorsión de nutrientes que le hacia falta desde hace rato 😃 Me siento satisfecha porque hice lo que quería, mejoré los cimientos donde se sostiene este maravilloso limonero.
Gracias por tu tiempo y amar la naturaleza 
Recurso 📸
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