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Empecemos por definir lo que es un TOC:
"El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) se caracteriza por un patrón de pensamientos y miedos no deseados (obsesiones) que provocan comportamientos repetitivos (compulsiones). Estas obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan un gran sufrimiento emocional.
Algunos ejemplos de los signos y síntomas de la obsesión incluyen lo siguiente:
- Miedo a ser contaminado por tocar objetos que otros han tocado
- Dudas de que hayas cerrado la puerta o apagado la estufa
- Estrés intenso cuando los objetos no están ordenados o
posicionados de cierta manera
- Imágenes de conducir tu automóvil entre una multitud de
gente
- Pensamientos sobre gritar obscenidades o actuar
inapropiadamente en público
- Imágenes sexuales desagradables
- Evitar las situaciones que pueden desencadenar
obsesiones, como el apretón de manos
Algunos ejemplos de signos y síntomas de compulsión incluyen los siguientes:
- Lavarse las manos hasta que la piel se vuelve áspera
- Comprobar las puertas repetidamente para asegurarnos de
que están cerradas
- Revisar la cocina repetidamente para asegurarnos de que
está apagada
- Contar en ciertos patrones
- Repetir en silencio una oración, palabra o frase
- Arreglar las conservas para que tengan el mismo frente"
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Mucho se habla hoy en día de la importancia de la Salud Mental. Algo a lo que quizás antes no se prestaba tanta atención, pero que hemos entendido que es tan indispensable cuidarla como la salud física.
Existen personas (como mi pareja por ejemplo), que se rehúsan a la idea de ir a un psicólogo o algo parecido. No le encuentran sentido a “pagarle a alguien por escucharme”, y tampoco están dispuestos a intentar una meditación, relajación ni nada por el estilo.
Yo, por el contrario, nunca tuve esos dilemas. Incluso he ido en varias oportunidades a psicólogos y un par de veces al psiquiatra. Sin embargo, quiero aclarar que nunca he sido diagnosticada ni tratada por lo que yo asumo son TOC, aunque tampoco me autoevalúo o auto medico. Los motivos por los que acudía a estos especialistas eran otros. Pero creo que quizás, parte de estos TOC fue por no seguir de manera correcta las indicaciones del psiquiatra.
El asunto es que, como indiqué anteriormente, ciertamente fuí al psiquiatra “un par de veces” y quizás ese fué el gran error.
Desde adolescente he sido un poco nerviosa. Y siempre que tenía un examen difícil o una exposición, me ponía mal de estómago. Nuestro cuerpo responde de diferentes maneras a lo que estamos sintiendo. En mi caso, la mayoría de esos sentimientos de nervios y ansiedad se manifiestan en mi parte abdominal, a tal punto que hoy en día sufro de Síndrome de Colon Irritable y cada vez que estoy estresada, se manifiesta una gran molestia. Pero, mi colon no es el único que se ha visto afectado por la ansiedad y por el estrés.
Cuando tenía 20 años aproximadamente, sufrí una moderada depresión a causa de una decepción amorosa. Y fue entonces cuando casi por decisión propia y apoyada por mis padres, acudí al psiquiatra. Él, me receto un par de pastillas, además de irme dando herramientas para lograr algunas metas que tenía en ese momento. Pero, he aquí donde yo creo que cometí un error, pues no seguí acudiendo a las consultas. Y deje las pastillas de un momento a otro, aún cuando el doctor me había comentado que las iba a ir dejando de manera progresiva, es decir, si al comienzo las tomaba todos los días, al mes siguiente la tomaría tres veces por semana, luego dos, y así hasta no tomarlas más.

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Al principio me hicieron muy bien las pastillas, volví a dormir y trabajar tranquilamente, no pensaba en cosas desagradables ni tristes, pero, llego un momento en que empezó a no gustarme esa sensación, porque de momentos sentía que no estaba pensando en nada. Mi mente estaba totalmente en blanco, y era un sentimiento de vacío que en lugar de calmarme me causaba más ansiedad, así que un día le dije a mi madre que no tomaría más pastillas ni volvería al médico. Realmente sentía que estaba preparada para continuar por mi cuenta, y por suerte así fue. Con la excepción de un detalle, que no se si tiene relación con mi decisión de no tomar más medicamentos o fue solo casualidad: Empecé a padecer de ciertos TOC, pequeñas manías, muchas de las cuales he aprendido a controlar, pero otras aún a veces me controlan a mí.
Por ejemplo, empecé a lavarme constantemente las manos, cada vez que tocaba algo o alguien, por miedo a enfermarme, (por suerte eso fue hace años, y aprendí a controlarlo mucho antes de que iniciara esta pandemia por Covid19 porque creo que la estaría pasando bastante mal), y una de las cosas que me ha costado más controlar y que al día de hoy sigo haciendo es, chequear múltiples veces las puertas, luces, cocina y nevera antes de salir de casa. Es bastante estresante a veces, incluso me sucede con las puertas y alarma de mi carro, llegando incluso a volver a bajar al estacionamiento de mi edificio para asegurarme nuevamente de que están cerradas y puesta. Y si voy de salida, he llegado a bajarme del carro y subir al apartamento a chequear cerraduras, luces y todo lo demás. Si voy con mi pareja trato de controlarme, porque ella me apresura y creo que no se da cuenta que eso me estresa más. Pero también me apoya en los momentos claves y por eso la amo.
El colmo de mi TOC fue hace un par de semanas, cuando decidimos pasar el fin de semana en la playa. Mi tío tiene una pequeña casa en Ocumare de La Costa, nosotros somos de Maracay (para quienes no son de Venezuela, se trata de aproximadamente hora y media de viaje en una carretera alrededor de una montaña, muchos aman estas carreteras, porque están rodeadas de árboles, pequeñas cascadas, buen clima y lindos paisajes todo el camino). Amablemente mi tío nos prestó su casa para pasar el fin de semana (ya yo había ido antes, así que sabía cómo funcionaba la alarma y todo lo demás). Llegamos el Viernes en la tarde y la pasamos genial con amigos y familia hasta el Lunes en la mañana que decidimos regresar a Maracay. Esa mañana, como era mi responsabilidad, yo me tomé mi tiempo para revisar que todas las ventanas y puertas estuvieran bien cerradas, mientras mi pareja me perseguía de cerca (me acompañaba jeje) y los demás esperaban afuera de la casa ya impacientes. Considerando eso, empecé a apurarme a salir, termine de cerrar todo y emprendimos el regreso.
La gran duda no apareció sino hasta que llegamos a nuestro apartamento y lance la gran pregunta: -“¿Amor? ¿Yo puse la alarma en la casa, verdad?-.... Ella me miro con cara de duda (generalmente ella trata de calmar mi ansiedad diciéndome que sí, que la puerta está bien cerrada, que las luces están apagadas, que el carro quedo cerrado) y me dijo: - “Supongo que sí, no me fije”-. Creo que no quiso decir que si porque ni siquiera era nuestra casa o nuestro carro, era más delicado; pero sí intento decirme que confiara en mi misma, que seguramente si hice todo bien. Trate primero de recodar, de traer a mi mente una imagen que me indicara que sí la coloque, pero nada, mi mente tenía un espacio en blanco en el momento de salir de la casa. A veces creo que mi TOC es solo falta de atención, de hacer las cosas de manera automática y por estar pensando en otras cosas y por eso no las recuerdo. He hecho la prueba de concentrarme en esos momentos claves, y a veces funciona pero a veces no, porque en muchas ocasiones igual me devuelvo para estar más segura.

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Esa noche que llegamos de la playa no pude dormir pensando en todo lo malo que podría pasar por mi culpa, y desperté a mi pareja de madrugada angustiada. Ella me miró y me dijo: -“Bueno, si vamos a ir vístete y vamos de una vez, voy a llamar a mi hermana (con quien trabaja) y le diré que no podré ir".- Lo pensé un momento, me parecía lindo que ella me dijera eso, también se sentía responsable porque no es nuestra casa, pero también por mi tranquilidad. Sinceramente me parecía un poco absurda la idea de volver, pensé que debía haber otra forma de quitarme esa sensación, pero mi pareja me hizo ver que lo mejor era volver. Y ¡¡lo hicimos!! . Era semana radical en Venezuela (generalmente hasta el día de hoy se está aplicando un plan de 7 días flexible cuando abren la mayoría de los negocios y puedes ir a la playa y centro comerciales, y 7 días de radicalización, cuando no te puedes trasladar a la playa o de una ciudad a otra a menos que tengas un salvoconducto). A mi pareja le toco bajar a hablar con un funcionario para convencerlo de dejarnos pasar a la montaña, y ¡¡ Lo logro !!
Fuimos hasta la casa de mi tío, abrimos todo y ¡Adivinen! , todo estaba perfectamente cerrado y la ¡¡ALARMA PUESTA!! , esta vez mi pareja me siguió a cada paso y observo cada movimiento, y además grabé un video con mi celular para asegurarme de verlo cada vez que sintiera alguna duda. Mi tío nunca se enteró de esta situación, le devolví la lleve ese día y le di las gracias. El alivio y la tranquilidad que sentí fueron tan grandes como el agradecimiento que siento por mi pareja, aunque me aclaró que no me acostumbre.
Si sientes que puedes estar padeciendo de algún TOC y no lo puedes controlar, o ha empezado a afectar tu calidad de vida, no dudes en consultar con un médico, quien te ayudara a determinar si en verdad se trata de un Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Desde ese día yo he tratado de controlar más mis pensamientos e impulsos, pero si noto que no mejora, deberé considerar también acudir a un especialista.
❤ Cuidemos nuestra Salud Mental.❤
❤ ¡Suerte a Todos! ❤