Azufre
El llanto de una niña pequeña me despertó. Podía oírlo en la lejanía como si no hubiera nada más. El aire era denso, tanto que parecía flotar pesado sobre las aguas. Caía sobre mí, caliente y aplastante. Un prolongado olor a azufre lo impregnaba todo. A mi alrededor, sólo bosque. Avancé por el sendero que había junto a un río extrañamente estático, era el propio aire el que frenaba su cauce. Podía sentir la tierra ardiendo bajo mis pies descalzos, cada grano. No podía dejar de avanzar, como si una energía desconocida me impulsara a seguir ese llanto cada vez más y más intenso.
El calor era sofocante al extremo, como si cayera del cielo a voluntad propia queriendo materializarse en fuego. Mi vestido estaba sucio y roído… ¿cómo había llegado aquí? No conseguía recordar nada, avancé por el sendero, que después de desviarme hacia el interior del bosque se estrechaba a cada paso. El roce de las hojas bajas de los matorrales cortaba mi piel como candentes cuchillos de acero. No podía parar.
Más adelante la vi encogida como un feto, acostada. Su melena era de un blanco perla y parecía flotar como si el peso del aire no le afectara. Su aspecto era el de una niña de no más de cinco años. Delgada y totalmente desnuda, su piel se tornaba roja escarlata según envolvía la parte externa de sus extremidades. Me acerqué a ella empujada por un fuerte instinto maternal tan verdadero como desconocido para mí. La abracé en una intensa compasión, abandonando así mi cuerpo material; quedando sólo de mí cenizas fundidas en el aire… azufre.
Fundida en su propio subconsciente... abandonada a la eternidad.

Este es un microrrelato que escribí y compartí hace unos dos años; encuentra aquí la publicación original. He pensado que voy a revisar y ordenar mis textos, mis relatos y mis poemas; corrigiendo aquí y allá, tratando de mejorarlos. Además, un poco de organización no vendrá mal a la hora de tratar de darles uso. Así que los que vaya teniendo listos y/o me gusten, los traeré de nuevo por aquí para conocer sus opiniones.
¡Saludos y gracias por pasar a leer!