Cualquier excusa es buena, cualquier momento es buen momento para celebrar algo y un cumpleaños es el más recurrente. Celebrar que hemos llegado al siguiente, como si fueran niveles de un videojuego, pasar de nivel es mucho más importante de lo que parece y no agradecemos lo suficiente el hecho de poder seguir disfrutando de esos momentos que nos definen como persona y que nos dan fuerza para seguir adelante.
Ayer tuvimos celebración y lo hicimos por todo lo alto, cena familiar, comida veraniega, cerveza, tarta de cumpleaños y… un Moët & Chandon para terminar por todo lo alto…