¡Hola, corredores!
Domingo de entrenamiento largo en La lagunita, esta vez no me fue nada bien.
Inicié el entrenamiento muy bien con mi team pero hay una subida aproximadamente de 800mts que cuando la terminé de subir, me dió un malestar raro en el pecho y decidí parar.
Yo siempre estoy al pendiente de mis pulsaciones y de mis chequeos médicos, así que tengo que volver a ir al médico para ver que pudo suceder.
El running no es solo correr, es estar pendiente de que todo marche bien para evitar contratiempos.
Cuando decidí parar es porque mi cuerpo me lo pidió, esas señales siempre hay que pararle porque te está alertando de que algo no anda bien.
Me sentí un poquito triste pero sin embargo el ver a mis compañeros terminar sus entrenamientos me animó.
Luego en casa, me relajé y pensé que no todo es malo, se hicieron 8k que no está nada mal y a un ritmo suave para seguir en la preparación de las próximas carreras.
Tener una mente positiva es la clave en este proceso de mejorar en el running.
Coméntame! ¿Has tenido un entrenamiento en el que te provoca dejar la disciplina?
Te estaré leyendo