¡Hola! ¿Qué tal? Yo aquí en mi casa, comenzando a abrigarme que ya se acerca el invierno por acá en Buenos Aires.
Yo tengo como hábito tomarme dos cafés al día. Uno por la mañana, junto con el desayuno o un poco después y otro en la tarde, alrededor de las cuatro o cinco, a la hora de la merienda. ¡Quiero contarte la forma más sencilla de hacer un buen café! Pero también quiero que entiendas lo que haces, el sutil arte de un buen café.
Desde hace años que descubrí el café como mi bebida preferida. Cuando tenía más o menos quince años comencé a tomarlo sin azúcar y poco a poco fui conociendo y estudiando las posibilidades de este granito tan bello.
La cuestión es que mucha gente tiene una percepción medio torcida del café.
Te cuento
El café NO es amargo, al menos no en su totalidad. En sí mismo tiene una mezcla de sabores amargos, dulces y ácidos. Un buen café tiende a ser más bien ácido con notas dulces y casi nada amargo. Eso depende del tipo de café que sea (arábica o robusta), la altura a la que fue cultivado, los cultivos cercanos, el método de secado de los granos, su nivel de tostado y su molienda.
Estos dos últimos, el tostado y la molienda, son los que tienen mayor influencia para que una taza de café quede bien o no.
Entre más tostado el grano, mayor es el amargo. Tu decides cuál es tu preferido, yo prefiero tostado medio tirando a claro. Respecto a la molienda, tiene un alto impacto en el método de preparación.
Para que sepas cual molienda es la apropiada, debes entender cómo vas a hacer el café. Verás, el café se crea cuando el agua entra en contacto con el grano molido formando una infusión de manera similar al té. Dependiendo de qué tan grueso esté el café, habrá más o menos contacto con el agua caliente, lo que hará una infusión más rápida o lenta.
Por ejemplo. El espresso se hace con una molienda muy fina, pero con un tiempo de extracción por presión de aproximadamente 25 segundos. Si se pasa de ese tiempo, el café tendrá sabor a quemado y amargo. Una prensa francesa puede tener hasta 10 minutos de infusión porque la molienda es gruesa y la temperatura del agua más baja y un V60 (mi método favorito), toma aproximadamente 2 minutos en filtrarse.
Yo quiero enseñarte un método sencillo, sin mucha parafernalia y que todo el mundo puede hacer con un colador de tela, que es la forma más común de hacer café en casa. Es algo lento, pero vale mucho la pena.
¡A hacer café!
¡Primero se necesitaría café molido! Yo utilizaré un tostado medio con molienda media. Uso 10g de café molido para 170ml de agua.
El agua la caliento en la cocina pero no dejo que hierva, justo cuando estén saliendo las primeras burbujitas lo apago, así no se me quema el café.
Echa el café en algúna jarra u olla que tengas y después echa toda el agua. Remueve con una cuchara para asegurarte que todo el café toca el agua y ponle algo encima para taparlo. Esperarás 3 minutos.
Una vez pasado el tiempo, agarra una cuchara y revuelve suavemente la superficie del café. Esto hará que el café molido que está en la superficie comience a asentarse en el fondo. Tapa nuevamente el café y espera 3 minutos más.
Ahora toca colarlo! Agarra el colador de tela y comienza a servir lentamente el café a través de él en una taza, así impides que caiga sedimento al colador.
¡Y listo! Bébelo con gusto. Yo no le pongo azúcar pero entenderé si lo haces. Si todo salió bien, tendrás un café muy limpio y sin sedimentos.
¡En fín!
Un café siempre alegra el momento. Todos los pasos que te expliqué los puedes variar a tu gusto. Si quieres un café menos fuerte, usa menos cantidad, una molienda más gruesa o déjalo menos tiempo. Si compras café con un tostado muy oscuro, prueba hacerlo con el agua menos caliente, o al revés si el café es muy claro. ¡Puedes jugar con lo que quieras! Encuentra la forma que mejor se adapte a tus gustos.
Te recomiendo tener café fresco, es decir, recién tostado y molido. Si puedes comprarlo en grano y molerlo a tu gusto, mejor. Ya que tendrá mucho más aroma y sabor, aunque puedes usar cualquier café de supermercado. También te recomiendo usar agua filtrada o mineral ya que influye en el sabor.
Espero que te haya servido todo esto que te conté para que sepas un poquito más sobre la preparación del café. ¿Cómo lo sueles preparar tu en tu casa?
Un abrazo,
A.