Cuando estamos enfrentando situaciones difíciles es absurdo que nos centremos en esta, porque difícilmente vamos a encontrarle solución, por el contrario, más conviene distanciarnos un poco para poder ver una posible solución, sentirnos mejor, y poder afrontarla pero con una mejor disposición.
Una de las cosas que suelo hacer es distraer la mente con algo que me guste, que me genere placer para poder después, estando mejor anímicamente encarar el problema, y con mucha frecuencia, esa parada que hago, me da la lucidez para solucionar. Claro, no es una receta mágica, no es algo que funcionará siempre igual, porque depende mucho, y en gran medida de tu buena disposición para hacer a un lado el problema y centrarte en darle "un respiro a tu mente".
Problemas siempre vamos a tener, es normal que la vida nos ponga a prueba y tengamos haga mostrar de lo que somos capaces de tolerar, y si no lo somos, debemos desarrollar esa habilidad, para que en una próxima oportunidad, porque casi siempre la hay, se nos haga más fácil superarla, siempre y cuando, en ese proceso previo, hayamos hecho nuestra tarea de fortalecernos
Algo que suelo hacer para despejar la mente, y que para mi es higiene mental es caminar, sólo eso es más que suficiente para activar pensamientos positivos que me conducen a un estado de tranquilidad en el que veo mejor la situación, y evidentemente tomo mejores decisiones.
Poder saber que es eso que nos ayuda a mantenernos tranquilos es importante, porque es una manera de autoconocernos y saber que hacer cuando las cosas no van bien, son cosas que pueden pasarle a cualquiera, la verdad es que la vida da mucha vueltas, no podemos esperar que la vida sea lineal y que siempre sea todo controlado. No es así, nunca tenemos todo bajo control, por mucho que así lo deseemos.