Los seres humanos somos entes realmente muy complejos, por muy sanos que seamos, siempre hay algo que puede hacernos sentir mal, bien sea desde el plano físico o desde el plano emocional, pero siempre podemos tener algo que podríamos decir, "es nuestro punto débil".
Recientemente conversaba con una amiga que me decía que tenía una gran alergia, que tenía mucho tiempo que no la padecía y que la tenía muy mal. Ella sufre de rinitis, y en una noche empezó, después de varios meses sin síntomas, a presentarlos de nuevo, al punto de que el aire frío le afectaba de una manera terrible. No se expuso, según lo que me dijo, a nada de lo que antes le producía esa alergia, pero aún así estaba presente.
Sin embargo, esa noche que empezó con la molestia nuevamente recibió una mala noticia, de eso me percaté cuando hablaba con ella, y no pude dejar de relacionarlo. Porque siempre considero que las emociones pueden ser causantes de grandes enfermedades, aunque no haya tantos estudios para corroborarlo, pero la experiencia me ha hecho ver que sí.
Químicamente hablando, las alergias se producen por una producción aumentada de Histaminas, una sustancia que es la que produce la reacción en el organismo, pero, la realidad es que no es la única causa. Porque si se produce un cuadro alérgico, quiere decir que hay histamina en cantidades exageradas, y si no ha habido exposición a ningún alérgeno, entonces quiere decir que la causa pudiera ser interna.
Por lo tanto, en el caso de mi amiga, así como de otras tantas personas que he podido ver, las emociones u otras situaciones complicadas puede ocasionar tales reacciones alérgicas, aunque evidentemente no es algo que particularmente haya estudiado, no tengo pruebas, sólo lo digo basado en experiencias personales que he podido ver. Sin embargo, no es algo que pueda hablar con otros colegas, porque se centrarán sólo en lo médico científico, y no verán más allá.