El baloncesto, es un deporte increíblemente íntegro en el cual se puede ir creandoun estilo propio e ir perfeccionando a través de la práctica.
Concentración y defensa, es lo que requiere este deporte ráfaga, una de las prácticas más completas ya que reúne una gran cantidad de cualidades físicas y mentales; además exigencia de valores y compañerismo.
La NBA (National Basket Association) es la mejor liga de baloncesto del mundo, la más reconocida y protagonista de la mayor atención del planeta. La liga estadounidense es un espectáculo pensado e ideado para el seguidor aficionado, pero lo que la hace más grande son los astros que juegan o jugaron en sus equipos, reconocidos como los mejores.
Es importante saber que, la liga se divide en dos conferencias de 15 equipos cada una, ambas tienen 8 boletos para los finales. Pero es la ronda final la más emocionante porque se enfrentan los dos grandes campeones de cada conferencia al mejor de los siete partidos, el primero que logre triunfar en cuatro de ellos, será finalmente el campeón de la NBA y podrá exhibir el anhelado anillo.
La derrota de los guerreros del estado dorado.
Dinastía era lo que vivían a finales del año 2016 los Golden State Warriors, quienes se habían convertido en el equipo a vencer ya que eran prácticamente imparables, debido a su rico y extenso plantel.
Estos campeones defensores ya tenían una amplia lista de equipos que estaban dispuestos a darlo todo para destronarlos, entre ellos destacaba la humilde plantilla de Cleveland Cavaliers, ya que sus nuevos inversionistas vaciaron sus bolsillos para unir a sus filas a una montaña inamovible, dos francotiradores, un mago y un rey, hablamos del quinteto armado por Tristán Thompson, JR Smith, Kevin Love, Kyrie Irving y LeBron
James.
La temporada llegaba a su clímax y estos cinco superhéroes cumplieron con las expectativas. Llevaron de la mano a la ciudad de Cleveland a una nueva final, con la posibilidad de derrotar a este gigante de San Francisco, pero más importante aún, con el sueño de obsequiarle a la metrópoli su primer título de campeón en la NBA.
Golden State figuraba como favorito, mientras que los Cavaliers creían en la hazaña de alcanzar el tan preciado anillo.
Inician las finales, estas se juegan con un formato al mejor de siete, lo que hace un deporte mucho más atractivo y quizás, el más lindo de todos.
En los primeros cuatro partidos los de Golden State se mostraron sólidos, ganando tres de ellos, lo que los dejaba a una victoria de coronarse por segundo año consecutivo, y ya se hablaba sobre un título más para este monstruo que parecía invencible.
Por otro lado los ciudadanos de Cleveland se mostraban abatidos, y fue justo en ese momento donde apareció su Rey LeBron, con toda su potencia y liderazgo para ir acercando poco a poco a su equipo, ganando 2 partidos al hilo y empatando la serie a tres victorias por lado, y así comenzó el fin de una manera monumental.
El mejor siete de la historia
Nerviosismo y ansias de ganar era lo que se vivía en el Oracle Arena, pues había llegado la gran final donde se enfrentarían estos titanes. El partido más visto de toda la historia de la liga de baloncesto, grandes leyendas cara a cara.
Expectativa de victoria para ambos equipos, Cleveland tenía la oportunidad de ganar el campeonato por primera vez y dejar el anillo en casa, era el momento de dar todo o nada, ganar o irse a casa.
Millones de aficionados creyendo en sus equipos, adrenalina en cada banca por saber quién sería el ganador de una de las finales más dramáticas y épicas de la NBA.
A inicios de juego la montaña inamovible de Tristan Thompson se luce con un gran tapón, apenas era el primer cuarto. Los Warriors toman la delantera y es que es innegable el gran talento de Stephen Curry y Klay Thompson quienes tenían un buen manejo del balón.
El medio tiempo del partido hizo vibrar a toda la Arena, los Gigantes de San Francisco estaban por delante con un marcador en 49-42, pero es en ese momento cuando Kyrie Irving y Lebron James se convierten en los grandes protagonistas de la noche con sus magníficas jugadas.
A mitad del segundo cuarto se apreciaba a unos Cavs determinados, James se lucia con las canastas y los puntos de Draymon Green no lograron superarlo y fue entonces cuando Stephen Curry encabezó las jugadas de su equipo junto a Green, intentando ahogar a el equipo de Ohio.
Al final del segundo cuarto Cleveland perdía 49-42 pero entró a la jugada un francotirador, Jr Smith, quien anotaría 12 puntos desde la zona exterior. Kyrie Irving parecía estar poseído por un dios y aún le quedaba su último y gran
tiro.
Para Cleveland comenzaban unos minutos determinantes. Eran dos equipos luchando por conseguir el título. Pero en los minutos finales del último cuarto el rey Lebron, solo así se le puede describir, se alzó con una jugada defensiva que se conoció como the block, en un intento de bandeja de Andre Iguodala con el marcador empatado en 89 y un minuto cincuenta no pudo culminarlo porque James tenía otros planes para devolver la pelota a las manos de los Cavs, ha realizado el mejor tapón que se ha visto en una final.
En el último momento la jugada de oro la tendría el mago Kyrie Irving de los Cavaliers, se enfrentaba con el increíble Stephen Curry quien no pudo detener el triple que cambió la historia, y es que este fue el triplete que le dio la victoria a los Cleveland Cavaliers 89-92 luego James ejecutaría un tiro libre que los dejo en 89-94, cambiando las caras de las bancas a risas, lágrimas y llenando el Oracle Arena de euforia, pues los Cleveland habrían logrado la gran hazaña, por primera vez levantar el anillo en la final de la NBA .
Lebron James con el trofeo. Fuente: ATLAS
Todas la fotografías son propiedad de la Autora.
Sí quieres sabes más, no dudes en visitar mi perfil.
@Katic-19c