------------
PACHA mama
Secuencia 7
Pacha siente curiosidad por el nuevo hallazgo. Parece algo desdibujado e inerte, con ojos ladeados, piernas de palo, brazos muy largos y una cresta con una corona. Parece ser una princesa de algún reino ya olvidado…
(Pacha la limpia mientras suena una canción)
La princesa va cobrando vida y Pacha y ella comienzan a gustarse, a caerse bien. Ambas sonríen y juegan. La niña toma a su nueva amiga de los brazos, dan vueltas y vueltas hasta casi marearse. La sube a sus hombros e imitan el galopar de un veloz caballo montado por su jinete. Corren lo más rápido que pueden, como si estuvieran en una carrera. Pacha está ya algo cansada y va hacia la arena para cambiar de juego. Salpica a la princesa y ésta le responde con tanto ímpetu que la niña traga un poco y se molesta.
(Pacha deja atrás el arenero y a la princesa para refrescarse en el agua)
La niña recuerda que algo extraño pasa con el agua, no parece saludable. Además, sigue estando sumergido aquel objeto extraño que hizo daño a Rana. Pacha se entristece tanto que comienza a llorar. Trata de llamar la atención de Mamá.
Secuencia 8
Busca refugio en el corazón de su Mamá, quien escucha el llanto de la pequeña. Trata de reconfortarla ofreciendo el abrigo de las hojas del bosque y Pacha se siente abrigada. La niña oye un agradable sonido, es una campana que Mamá ha puesto ahí para alegrarla.
(Pacha abre los ojos con sorpresa)
Tras agarrar la campana, comienza a balancearla, emite un sonido suave. La acerca al agua y ésta comienza a cristalizarse. ¡Qué contenta se ha puesto Pacha! La campana de Mamá a conseguido limpiar el agua, que ahora es fresca y pura. El objeto extraño ha desaparecido y la niña ya puede refrescarse. Muy contenta, Pacha comienza a bailar.
En este nuevo contento, Pacha agarra unas flores y las va repartiendo entre sus invitados con alegría para dar así la bienvenida a la naturaleza que les rodea. Prepara un círculo con más flores frescas, donde Mamá se sienta mientras la niña le peina y tararea alguna canción. Luego, adorna su pelo con dos hojas bien verdes y vuelve a juguetear con sus invitados… ¡cucú!
(Pacha nota el rugir de su estómago, tiene hambre)
por Rocío Costa y Salvador Flores (@salvao)



