Estimados lectores de Hive, asumiendo la amable invitación que me hiciera a participar en el Concurso especial sobre la confección de alebrijes con materiales reciclables, promovido por el equipo de
y agradeciendo el espacio de la querida comunidad de thetalentclub en donde publico, les dejo aquí mi participación.
Hacer este alebrije ha significado a la vez que un exigente reto, debido a mi poca habilidad para realizar trabajos relacionados con las manualidades, una gran satisfacción porque me permitió relacionarme más con estos delirantes entes fantabulosos, concebidos -según la versión más popular- a partir de un ensueño (¡alebrijes, alebrijes!) del señor Pedro Linares López, a causa de una enfermedad que padeciera en el año 1936.
Los alebrijes con su naturaleza mixta y sus llamativos colores pueblan el mundo intermedio entre la realidad y el asombro, convirtiéndose con el paso de los años en símbolos del arte mexicano.
La motivación fundamental para entrar a este concurso fue ver a mi mujer divertirse haciendo su multicolorido alebrije y sentí la inquietud por crear con mis propias manos, que solo se han dedicado a garabatear tristes poemas, una criatura tan hermosa como las que he visto en muchos libros o en películas como mi admirada Coco.
tal como se observa en la siguiente ilustración:
Sin embargo, en la medida en que empecé a trabajarlo vino a mi imaginación una ave muy colorida con cabeza de gata a la que llamé Avemiaumiau.
Así fue su primera forma física:
Amigos lectores de esta colmena, ¿quieren saber cuáles materiales de reciclaje utilicé para elaborar mi eco-alebrije? Pues bien, les digo: el cuerpo está formado de una botella plástica a la que le recorté parcialmente la parte superior para darle forma a la cabeza, levantándola con cartón estrujado. Las alas las hice pegando varias capas de cartón, la cola fue un regalo de la tapa de un vieja caja de zapatos tenis marca Corona que ya venía moldeada y recortada tal como se aprecia en mi alebrije. También utilicé papel de seda, papel periódico, pega blanca, pinceles, pinturas al agua, lápiz, exacto, tijeras y mis torpes dedos para completar el proceso de armar y pintar.
En vista de que la finalidad del Concurso, además de que nos familiarizáramos con el mundo de estos seres alucinantes, es crear un objeto ecológico a partir de la reutilización de materiales de desecho y darle utilidad práctica yo ideé el mío como adorno, que sirve también como portalápices o base para colocar cartas, notas o mensajes.
Invito a y
a participar en este maravilloso concurso.