Hola mis queridos HIVERS!!
Hoy animada por mi esposo para participar en la iniciativa de #valentinesday patrocinada por
(
y
) y nuestra amiga
vengo a contarles esta particular historia de amor.
Una notificación desde otro planeta trajo chispa.
Vamos a comenzar por un poco de contexto, para que comprendan el título del post. (En este punto puedes ir a buscarse un café porque a mi Virgo en casa 3 le gusta escribir detalladamente...)
Después de un divorcio en malos términos, con todo lo que ello conlleva, pueden pasar dos cosas, quedar curada de espanto o salir a buscar desesperadamente un caballero de brillante armadura que te rescate del hueco de la soledad. Yo opté por la primera opción.
Casi a la vuelta de los treinta años, con una hija en edad escolar, tus prioridades cambian y casi como mecanismo de defensa te vuelcas en tu trabajo, tus hijos, en cualquier cosa que te de estructura y te mantenga a salvo del caos o mayores heridas. Por aquello de la mujer todopoderosa. Ese era el contexto que corría en febrero de 2012, tras dos años de soltería.
Yo acababa de comprar un BlackBerry que vino con algunas aplicaciones de relleno, ese aparato con línea corporativa era mi conexión con la oficina y mi muy reducida vida social.
Configuré una de las aplicaciones, Wikitude, para situarme por la ciudad, buscaba unas direcciones por el centro de Caracas y fue excelente para ubicar lugares de interés, restaurantes, clínicas, teatros. Toda la vida en Caracas y siempre anduve despistada.
Una noche mientras leía, sonó una notificación, alguien me escribía por Wikitude, no era raro ya estaba por desinstalarla porque escribía gente extraña, a mi me resultaba un poco incómodo. Vi la foto del perfil:
De donde salió este hombre? fue lo que pasó por mi mente.
_ Hola.
Alcancé a responder, de ahí en adelante fue una conversación que vio la salida del sol.
Nos hicimos amigos, nos contábamos cosas y era divertido, incluso seguro tener un desconocido con quien hablar, yo no lo niego a mi me gustó desde el momento uno pero todo ese contexto era raro así que se mantenía en la seguridad del cyber mundo.
Un muy mal día mi dispositivo se reinició, perdí los contactos, entré en pánico, de aquel extraterrestre no tenía su número, solo el PIN.
Mensajes a García iban y venían desde un arcaico Whats App siempre sin respuesta.
Logré recuperar mis contactos y ahí estaba él como el primer día.
_ Hola mi princesa, donde habías estado?
Transcurrieron algunos meses y este tímido hombre recubierto de millones de capas se destapó a ser todo un poeta, romántico como pocos y un comediante excepcional, encima cocinaba! no se podía pedir más.
Un buen día me envió exactamente esta imagen.
Yo sonreí con un "ja, ja, ja", no sabía ni qué responderle, él era evasivo, esquivo, tímido, caballeroso, atento... pero sobre todo tímido... muy tímido fue la echadera de perros más extraña de mi vida. Era aquello una declaración?
Se convirtió en una rutina hermosa y emocionante, despertar con sus buenos días, una canción, una imagen, una foto de los paisajes que veía mientras viajaba, siempre tenía algo lindo que compartir conmigo cada día.
Dos años pasaron, un poco más. Para no volver a pasar por el desagradable evento de la pérdida de los contactos por dispositivos enloquecidos, intercambiamos números de teléfono y lo anoté en mi agenda física, este hombre tenía una línea de cada operadora...
Una tarde casi noche, estaba sola en mi oficina, mi asistente ya se había retirado a su casa yo respondía e-mails pendientes, pensé en él y dije, voy a llamarlo!
Después de repiques que me parecieron eternos, una voz habló del otro lado de la línea.
_ Aaaló...?
_ Hola! como estás? que estás haciendo? yo aquí llamando para saludarte! (Y bla, bla, bla... a la velocidad de la luz)
Él estaba casi mudo, no podía creerse que yo lo estuviera llamando, tenía curiosidad de escuchar como sería el sonido de su voz y quedé encantada.
Tiempo después me confesó que prefería escribirme que hablarme porque con mi acento caraqueño y mi rapidez al hablar muchas veces no me entendía. 😁🙊
En algún punto me preguntó que si me gustaba el dulce, le dije que sí, a lo que me respondió que si "algún día podíamos ir a comernos un dulcito". Yo vi eso lejos, lejos, muy lejos.... Su trabajo le mantenía en carretera, visitaba Caracas con cierta regularidad, siempre por trabajo. Lo extraordinario? La casa de su hermana donde se quedaba, está diagonal al colegio de mi hija, tan cerca y tan lejos.
Un sábado me escribió.
_ Sabes que debo ir al Sambil, a pagar mi teléfono...
_ Sí?
_ Tu vives muy lejos del Sambil?
_ Algo... si, relativamente...
_ Bueno, si finalmente voy en la tarde, será que si no tienes otra cosa que hacer, y te quieres comer algo dulcito... no sé, nos podríamos ver?
Panic!!!
Tengo dos años esperando para verlo! no tengo nada que ponerme, no me he arreglado ni las uñas ni el cabello... si le digo que no? A millón por segundo pasaban estos pensamientos por mi cabeza. Confirmó la cita a medio día y yo seguía en Pánico!
Me puse lo primero que salió del closet, un vestido informal todo negro, zapatillas, me batí el cabello, me puse perfume y en camino. "Si le gusto mamarracha... le voy a gustar arreglada luego" (auto sabotaje en potencia)
Verlo por primera vez fue soñado, tenía una pose peliculera recostado de la pared (la graciosa historia pueden leerla aquí
Historia de amor , Encuentro de almas en el tiempo
Primer beso, al fragor del Metro.
Me encantó conocerlo, hacía tanto tiempo que no salía con alguien en plan de cita, que estaba oxidada, él no conocía la ciudad así que ya bastante avanzada la tarde me dijo apenado.
_ Como te vas para tu casa? Es que... te llevara pero no me sitúo en Caracas, sé manejar de la Candelaria al Sambil, en línea recta por eso te dije para vernos aquí.
_ En metro
_ Ok te acompaño?
Él hacía un rato me preguntaba, qué le faltaba a aquello para ser formalmente una cita, se respondió él mismo con un. "No hay cita sin un beso", a lo que yo contesté con una sonrisa.
Visiblemente nerviosos los dos, no sabíamos como nos íbamos a despedir, el anden estaba atiborrado de gente y en un segundo el mundo se detuvo, sentí sus manos rodear mi cintura y sus labios sobre los míos a lo que respondí gélida.... impactada, se me había olvidado besar? Sabía muy dulce. Con una sonrisa pícara me miró y yo camine escaleras abajo flotando en una nube.
Era posible? de verdad nos habíamos conocido, y fue superada cualquier expectativa, era mutuo y mis barreras iban cayendo con el pasar de las horas.
Estruendo en Cines Unidos.
Él estaba por regresar a San Fernando, pero no quería irse sin volver a verme.
El lunes por la tarde me escribió:
_ Tienes algo que hacer después de tu trabajo?
_ No por el momento... (Dura como gelatina)
_ Vamos al cine?
Ya más segura, estaba peinada, maquillada y entaconada, esta cita si me agarró preparada.
La obtención de las entradas da para otro post! 🤣
En aquella sala de Cines Unidos se escuchó el estruendo de mis barreras caer, su perfume embriagador, el calor de su cuerpo tan cerca... ahí rodé enamorada perdida.
Esa noche antes de dormir, pensaba en que al día siguiente se iba, volvería en un mes.
A las 7 de la mañana abría mi oficina y una notificación en mi celular aceleró mi corazón.
_ Puedo verte antes de irme? Estoy cerca de tu trabajo... creo. (milagros del GPS)
_ Claro!
Mis pies no iban a la mitad de lo rápido que mi corazón demandaba, ahí estaba, bello, perfumado, con sus ojos brillantes y profundos, me abrió la puerta de la camioneta y nos fuimos a dar una vuelta mañanera. El desayuno más delicioso desde entonces siempre han sido sus besos.
Lo noté nervioso, frenó, estábamos detrás del McDonald´s en plena vía.
_ Te quiero preguntar algo
_ Claro... dime
_ Yo sé que esto es una locura, pero locos ya estamos. Quisieras ser mi novia?
Mi respuesta no se esperó, porque me besó.
_ Ciudadano! ciudadano!. Un funcionario de la policía de Chacao tocaba visiblemente molesto la ventanilla.
_ Sí, dígame, buenos días.
_ No puede permanecer estacionado en la vía pública y menos en plena hora pico.
Él no dejó al funcionario continuar la argumentación que terminaría seguramente en una multa como mínimo.
_ Agente usted se ha enamorado alguna vez? yo me voy de viaje en este momento, vine a despedirme de mi novia. Es fácil despedirse de esos labios? de esos ojos?
El funcionario no aguantó la risa, guardó la libreta en el bolsillo.
_ Bueno estaciónese bien para que termine de despedirse, dijo sonriendo.
Y así con un beso que debía durar cuando menos un mes, nos despedimos con la promesa de un amor que crecía como el bambú.
Bajé de esa camioneta y lo vi alejarse por la Av. Libertador, llevándose mi corazón en el asiento del copiloto.
Casi 7 años de aquello, ha pasado de todo en este país convulso, en esta ciudad de locos, pero seguimos creyendo cada día en el amor. Adaptación, paciencia y mucho aprendizaje han sido claves para mantenernos unidos. Como los pingüinos.
Coleccionaba pingüinos que aparecían por la ciudad mientras le esperaba.
Hormigas comiendo helado. (perdón por la calidad de la foto, pero los BlackBerry en aquellos años no tenían precisamente una buena resolución)
Noches de amor, que se conservan en el corazón.
Amor, puro, incondicional, con sus subidas y bajadas, lo importante es mantener la vista siempre juntos en la misma dirección
Gracias por estos años juntos y los que nos faltan, por la paciencia y por el amor, que se renueve día a día, con cada beso, con cada suspiro, con cada Te amo.
Les invito a leer la otra parte de la historia en el blog de
Gracias a una vez más por llevarnos a pasear por esos momentos mágicos que son el inicio de un amor.
Volver a creer, es renacer.
Fotos originales.
Imagen de los pingüinos, fuente citada
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Gracias por leerme hasta acá! Jamás dejen de creer en el amor.