Los hongos crecen en los lugares más impensables, siempre que haya materia para descomponer y transformar ellos aparecerán y estarán ahí, la pregunta que todos nos hacemos es, quien los llevo, como llegaron ahí.
Esto nos pasó al observar nuestros amados coyoles en el suelo o más bien en el aire, estaban en su lugar de siempre al ras de suelo cuando de pronto apareció de la espera circular perfecta una protuberancia cremosa y blanca.
Que es eso que está resaltando dentro de la concha de nuestros coyoles, al acercarnos y observar con detenimiento, vemos que la s está belleza de hongo que iniciaba su ciclo y trabajo de descomposición.
Poco a poco van emergiendo hasta que van a hacer que la materia blanda de nuestros coyoles sea exterminada por completa, luego la concha dura como el acero estará expuesta a los elementos ya ahí el hongo aparecerá pero no será visible a nuestra vista ya que son seres minúsculos imperceptibles al ojo humano, por lo que ya estarán fuera de nuestra visión y al eliminar la concha dura empezará el ciclo y emergerá la planta majestuosa lista para surcar los cielos hasta producir frutos que reproducirán el ciclo.
Este espécimen de hongo que aquí comparto con ustedes es una variedad alargada con líneas muy claras y definidas.
Basta tener una herramienta o punzón y levantarlos poco y con el debido cuidado y sabremos que podemos admirarlo y apreciarlo en sus máximos detalles, como aquí se los muestro.
Saber esos detalles hace que nos detengamos en nuestra vida y tengamos la ventaja de poder emular y desestresarnos viendo y revisando cada contorno de nuestros pliegues funguicos.
Cuando vayas a las montañas ten cuidado y verifica que clase es antes de tocarlo, olerlo o comerlo.
Gracias por la visita recuerden material propio fotos incluidas.