Toda tumba es un espejo: revela lo que callamos.
Español
IV
Una opípara tumba me convida.
Perdóname, Lezama, el tono zafio.
Una opípara tumba. Su epitafio
es el mejor poema de otra vida.
¿Qué hacer con esa tumba florecida
por aguaceros de invisible aroma?
¿Cuál cadáver la llena? ¿Muerte en broma?
¿Qué frío adornará su frío? Pida
sobre la tumba el caminante casa,
lecho, salario, diversión, comida.
¿El inquilino que allí duerme pasa
eternas horas con el alma herida?
Una opípara tumba no fracasa:
nos aplaude, nos odia, nos olvida.
English
IV
A sumptuous grave invites me to its side.
Forgive me, Lezama, for the crude display.
A sumptuous grave. Its epitaph conveys
the finest poem written by another life.
What shall I do with such a blooming grave,
watered by rains of scent no one can see?
What corpse inhabits it? A mockery
of death? What cold will decorate its cave?
Let any passerby request a home,
a bed, a wage, amusement, daily bread
upon the grave. And does the tenant, dead,
spend endless hours wounded in the soul?
A sumptuous grave will never fail its task:
it cheers us, hates us, and forgets us all.