Todos aseguraron ver aquella noche a Daniel bailar, beber y flirtear con cualquier mujer de la zona, ya contaba con algunos enemigos por historias pasionales pero su muerte no presentaba forcejeos, de lo contrario había huellas de haber disfrutado una noche apasionada que termino en asfixia letal.
Osain el mas apuesto hombre del pueblo ayudaba a retomar la feria de todos los años, recordó que debía ir a la iglesia a buscar las cestas de comida para donar, al entrar la monja nueva lo recibe.
¿Buenas tardes Madre, está el padre Tomas?
Mi nombre es Marié, el Padre no se encuentra si viene por las cestas siga por acá.
La puerta se cierra y todo oscurece, unos cuantos pasos más y mira una cara blanca y cae al piso un labial rojo y el habito de la monja, inmovilizando a Osain y haciendo su jugada mortal.
Fuente
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