El paciente de la habitación doce
Los paramédicos lo trajeron a emergencias. Se llamaba Lucas, su auto había sido volcado por una gandola. En el accidente fallecieron su esposa e hija. Él fue el único sobreviviente, a duras penas.
Múltiples fracturas, hemorragias internas y, para empeorar todo, pérdida de la masa encefálica. Era un milagro que el sujeto estuviese vivo, sin embargo, apenas entró al quirófano, cayó en coma. Lo mantuvimos bajo observación en la habitación doce. Pasaron meses, nadie vino a visitarlo. Aunque mostraba signos de mejoría los doctores sostenían que jamás despertaría... hasta que lo hizo.
Jimmy, un enfermero recién graduado, entró un día a esa habitación para suministrarle suero. Un minuto después se escuchó un grito y al instante siguiente el cadáver de Jimmy yacía en el suelo y, detrás de él, de pie y cubierto de sangre, apareció Lucas.
Un guardia intentó someterlo pero este lo cogió por el cuello, lo alzó con pasmosa facilidad y, con una mano, le rompió las vértebras.
Caminó frente a mí, dirigiéndose hacia la salida. Pude notar el calor que desprendía su cuerpo, el humo que le brotaba de la piel y el macabro tono rojizo de sus ojos. Aquello no era Lucas, no era humano.
Foto original de Pexels | Anna Shvets
XXX
Este microrrelato corresponde a mi participación en el concurso LOS DEMONIOS EN HIVE, creado por el usuario
. Les invito a participar en el de escritura y/o dibujo, que están bastante interesantes.
¡Gracias por leerme!
| Posts anteriores: | |
|---|---|
![]() | Cuando se apaga el faro |
![]() | Regreso a casa |
![]() | Eclipse |
![]() | El Cruce del Guiverno |
![]() | Detrás de la puerta |




