Una Colombia a media máquina apabulló a una Venezuela sin fútbol
Foto sin edición: FVF
La Vinotinto, la tan esperada selección nacional de Venezuela, jugó por fin, luego de poco menos de un año desde la última ocasión, en el comienzo de las eliminatorias, y arrancó el camino premundialista de manera terrible: cayendo por goleada 3-0 ante Colombia y, lo que es más preocupante, sin jugar a nada.
Al minuto 16' el del Atalanta, Duván Zapata, abrió la cuenta para los cafeteros. Dos goles de su compañero de club Luis Muriel acabaron con el partido antes de siquiera llegar al descanso (26' y 45+3').
Venezuela en todo momento fue dominada por el combinado colombiano. A excepción de escasos lapsos en los cuales los vinotintos intentaron conectar más de tres o cuatro pases estériles, el andar criollo consistió en arrojar pelotazos a Sergio Córdova y Darwin Machís, esperando que estos resolvieran de alguna forma.
Pesadilla defensiva
Las falencias más graves vinieron del fondo, más precisamente en la zona de los laterales: por la derecha un Ronald Hernández fuera de forma, lento –casi tan lento como Jhon Chancellor–, desconectado completamente del juego, más allá de un zapatazo con el que casi anota un gol en el tramo final, superado en todo momento en la banda de Muriel y Mojica y por donde cayeron el segundo y tercer gol.
Por el flanco izquierdo la historia fue similar: a Roberto Rosales se le vio incómodo. Aunque subía dispuesto a la ofensiva fue demasiado lento en los retrocesos, muchas veces desapareció en las idas y vueltas de ataque a defensa.
Wilker Ángel se notó mejor parado y probablemente se mantenga en el once titular para el siguiente enfrentamiento, no se puede decir lo mismo con seguridad de Chancellor, quien mostró serias falencias y en velocidad fue muy inferior a los embates de los locales.
Ingenuos
«Hemos sido ingenuos» expresó el capitán Tomás Rincón en declaraciones postpartido. 'Ingenuos' no es el término que un servidor usaría, considero que no se le puede llamar 'ingenuidad' a jugar a lo que el rival quiere por 90 minutos (porque sí, se jugó a lo que Colombia quiso en cada tramo del encuentro) tratándose de profesionales con extensas carreras en ligas del viejo continente eso fue algo más grave que simple ingenuidad. No obstante, dejaré la definición final a consideración del lector.
Este compromiso significó el debut de José Peseiro como director técnico de Venezuela, un debut para el cual, siendo sinceros, una derrota era lo esperado –o, en el mejor de los casos, arañar un punto–, pero creo que pocos o nadie –del lado venezolano– imaginó una goleada así: atroz, por la nula capacidad de juego de los nuestros más que por el resultado. Peseiro tendrá que cambiar muchas cosas de cara al duelo contra Paraguay por la segunda fecha, sino el panorama ya podría ponerse muy feo en estas eliminatorias que apenas comienzan.




