Quiero en esta oportunidad traer al recuerdo (o presentar, para quienes no la conozcan) a la cantante estadounidense Billie Holiday, considerada una de las voces más importantes del jazz y el blues (para algunos la mejor). Quien fuera llamada “Lady Day”, confrontó una vida muy dura desde su infancia (abandono paternal, violación, prostitución). Si bien nació en Filadelfia un día como hoy (7 de abril) de 1915, se residenció en Nueva York desde 1929, y allí permaneció hasta su muerte, el 17 de julio de 1959.
Estuvo vinculada con grandes músicos y cantantes del jazz como Louis Armstrong, Benny Goodman, Count Basie, Lester Young, Ben Webster, entre otros. Su vida artística comenzó en 1930, actuando en clubes nocturnos, hasta ser descubierta por John Hammond en 1932 en uno de ellos. Y desde entonces inició su carrera como cantante, participando en numerosos conciertos, programas de televisión y películas. Grabó unos 15 álbumes –además de muchos discos sencillos–, entre los que destacan Lady Sings the Blues (1956) y Lady in Satin (1958).
Su vida adulta no estuvo exenta de traspiés y dramas. Su adicción al alcohol y a drogas psicoactivas le ocasionaron serios problemas de prisión, discriminación y graves complicaciones de salud, las que produjeron su muerte, relativamente temprana, a los 44 años.
En 2023 le rendí un modesto homenaje con la publicación en #Hive de una microficción, que pueden leer aquí.
Son muchas las canciones que hicieron famosa a la “Dama de satén”; aquí reproduzco solo una estricta selección de ellas.
Comencemos por “Strange fruit (Fruta extraña)”:
Esta canción, interpretada por ella por primera vez en 1939, fue la que le dio mayor "fama" en USA, por la cual llegó incluso a ser perseguida y censurada en su país. Basada en un poema de Abel Meeropol (al parecer también con música de él), es una protesta contra la segregación racial, específicamente, una condena de los linchamientos de afroamericanos durante la era de Jim Crow. La letra es muy ilustrativa del horror del racismo. Aquí la interpretación vocal y rítmica de Holiday es la principal fuerza de su letra protestaria.
Blue moon (Luna azul)
(Subtitulada)
Esta es una canción muy conocida. Originalmente fue compuesta por dos estadounidenses en 1934, y ha sido objeto de muchas interpretaciones. Sin duda, una de las más hermosas es la realizada por Billie Holiday, que grabara en 1952. La cantante le da con su voz y ritmo un feeling indiscutible, que asienta la traducción que el título ha tenido en español: “Luna triste”.
I'll Be Seeing You
Para finalizar, al volver a escuchar canciones como estas interpretadas por Billie Holiday, no podemos sino resaltar el valor que tuvo su realización vocal y rítmica, dulce y envolvente, a veces oscura y triste, en el lugar que ocupa como hito en el jazz y el blues, al lado de Ella Fitzgerald, Nina Simone y Sarah Vaughan.