El pasado 26 de Septiembre celebramos 10 años desde que Luna llegó a nuestras vidas🥹 una bolita de pelos que vino a darle alegría y, sobre todo, ruido a la casa. Desde ese día nada volvió a ser igual, el silencio se acabó y conocí la lealtad. Con sus patitas chiquitas se encargó de llenar rincones con vida, de ponerle música a los días con sus ladridos (cada vez que una persona camina frente a la casa) y de recordarme que la felicidad también se mide en movimientos de cola🐾✨
On September 26, we celebrated 10 years since Luna came into our lives🥹, a little ball of fur who brought joy and, above all, noise to the house. From that day on, nothing was ever the same again. The silence was over, and I learned what loyalty meant. With her little paws, she filled every corner with life, set the tone for each day with her barking (every time someone walked past the house), and reminded me that happiness can also be measured in tail wags🐾✨
Recuerdo perfectamente el día en que conocí a Luna. Yo tenía 16 años y venía cansada de un curso de inglés (curiosamente, justo esta semana me volví a inscribir para terminar los niveles que me faltan). En la parada a mitad de camino, en un centro comercial, me encontré con algo que cambiaría mi vida: una jornada de adopción de un refugio💗 Había de todo: perritos adultos, gatitos, una caja llena de cachorros que parecían no poder quedarse quietos… todos menos una. En un rincón, solita, estaba una cachorrita dormida, completamente ajena al ruido y la emoción de los demás. Esa era Luna✨ La toqué suavemente, abrió los ojos y me miró de una manera que aún recuerdo con claridad. Fue una conexión inmediata, de esas que no se explican, solo se sienten.
Le rogué, supliqué y hasta lloré para que mi mamá me dejara adoptarla. Y como yo era menor de edad, ella fue la que firmó los papeles. Me entregaron a mi cachorro con un pañuelo atado al cuello y una bolsita de comida. Obvio, fiel a su estilo, se durmió otra vez apenas comenzamos a caminar hacia la casa🤭
I remember perfectly the day I met Luna. I was 16 years old and tired from an English class (funny enough, just this week I re-enrolled to finish the levels I have left). At the halfway stop, in a shopping mall, I came across something that would change my life: an adoption day of a shelter💗 There was everything: adult dogs, kittens, a box full of puppies that couldn't seem to sit still... all except one. In a corner, all alone, was a sleeping puppy, completely oblivious to the noise and excitement of the others. That was Luna✨ I touched her gently, she opened her eyes and looked at me in a way that I still remember clearly. It was an immediate connection, one of those that cannot be explained, only felt.
I begged, pleaded, and even cried for my mom to let me adopt her. And since I was a minor, she was the one who signed the papers. They gave me my puppy with a scarf tied around her neck and a bag of food. Of course, true to form, she fell asleep again as soon as we started walking home🤭
La llegada fue toda una mezcla de emoción y caos. Como fue una decisión impulsiva, en casa nadie se lo esperaba: mi mamá y yo llegamos con la sorpresa de un perrito, y mientras yo estaba en una nube, mi papá no estaba del todo convencido. Pero la vida da giros curiosos: 10 años después creo que la quiere más que a mí😬 La primera noche la acomodamos en un espacio especial para que durmiera, pero se escapó, fue hasta mi cuarto, se sentó al lado de mi cama y comenzó a llorar. Desde entonces quedó claro: a Luna no le gusta estar sola, y sigue igualita hasta hoy — donde yo voy, ella va.
De cachorra tenía una manía muy graciosa: morder el cabello😭 Y no crean que era suave, no, lo hacía con fuerza, como si fuera su mejor juego.
Al segundo día ya estábamos en el veterinario para comenzar con sus vacunas, pero Luna estaba aterrada. Desde chiquita le daba miedo poner una pata fuera de la casa, y esa costumbre no ha cambiado mucho con los años. Pero con paciencia y cariño se fue adaptando a su manera.
The arrival was a mixture of excitement and chaos. Since it was an impulsive decision, no one at home was expecting it: my mom and I arrived with the surprise of a puppy, and while I was on cloud nine, my dad wasn't entirely convinced. But life takes curious turns: 10 years later, I think he loves her more than me😬 The first night, we set her up in a special place to sleep, but she escaped, went to my room, sat next to my bed, and started crying. From then on, it was clear: Luna doesn't like to be alone, and she's still the same today—wherever I go, she goes.
As a puppy, she had a very funny habit: biting hair😭 And don't think it was gentle, no, she did it hard, as if it were her favorite game.
On the second day, we were already at the vet to start her vaccinations, but Luna was terrified. Since she was little, she was afraid to step outside the house, and that habit hasn't changed much over the years. But with patience and love, she adapted in her own way.
Ese día no solo adoptamos a Luna; ella también nos adoptó a nosotros🥹💗 Recuerdo incluso que en la misma jornada una muchacha acariciaba a los perros grandes (mayores de 1 año), pero no tenía intención de adoptar, hasta que uno de ellos la eligió a ella: no dejaba de ladrar cada vez que ella se alejaba, hasta que la convenció y fue adoptado. Y aún lo recuerdo, porque demuestra algo que tengo muy claro: los animales saben, sienten, eligen. Ellos no procesan como nosotros, pero tienen una inteligencia y un corazón que reconocen a quienes serán su familia🩷
Mis momentos favoritos con ella son tan simples como poder acostarme en mi cama, verla dormir a mi lado mientras miro televisión, y sentir esa tranquilidad que solo se experimenta cuando alguien te acompaña de manera incondicional. Luna también tiene pequeñas manías que nunca dejan de hacerme sonreír: con solo decirle “comida”, comienza a saltar, dar vueltas en el aire y mostrar toda su emoción; y cada mañana llega a mi cuarto para asegurarse de que mi hermana y yo seguimos bien, nos huele, nos despierta con cuidado y se retira satisfecha cuando confirma que seguimos con vida. Es increíble cómo algo tan cotidiano puede estar lleno de tanto amor y alegría🐶💛
That day, we didn't just adopt Luna; she adopted us too🥹💗 I even remember that on the same day, a girl was petting the older dogs (over 1 year old), but she had no intention of adopting one, until one of them chose her: it wouldn't stop barking every time she walked away, until she was convinced and adopted it. I still remember it because it proves something that is very clear to me: animals know, feel, and choose. They don't process things like we do, but they have an intelligence and a heart that recognize who will be their family🩷
My favorite moments with her are as simple as lying down on my bed, watching her sleep beside me while I watch TV, and feeling that peace of mind that only comes when someone is there for you unconditionally. Luna also has little quirks that never fail to make me smile: just saying “food” to her makes her start jumping, spinning in the air, and showing all her excitement; and every morning she comes to my room to make sure my sister and I are still okay, sniffs us, gently wakes us up, and leaves satisfied when she confirms that we're still alive. It's amazing how something so ordinary can be filled with so much love and joy🐶💛
En estos 10 años, Luna me ha enseñado sobre lealtad, compañía y amor incondicional. Me ha recordado lo importante que es estar presente para alguien que te necesita, y que ningún animal merece vagar solo por las calles: todos merecen un hogar, cuidados y alguien que los quiera. Son ángeles peludos, puros, y una luz que ilumina la vida de quienes tenemos la suerte de compartirla con ellos✨🐾
Puede que ellos sean solo una parte de nuestras vidas, pero nosotros somos la vida entera para ellos. Gracias, Luna, por cada ladrido, cada salto de alegría y cada momento compartido; 10 años después, sigues siendo mi compañera favorita🥹🩷
Over the past 10 years, Luna has taught me about loyalty, companionship, and unconditional love. She has reminded me how important it is to be there for someone who needs you, and that no animal deserves to wander the streets alone: they all deserve a home, care, and someone who loves them. They are furry, pure angels, and a light that brightens the lives of those of us who are lucky enough to share it with them✨🐾
They may only be a part of our lives, but we are their whole life. Thank you, Luna, for every bark, every jump of joy, and every moment shared; 10 years later, you are still my favorite companion🥹🩷