El ajo ha sido usado terapéuticamente desde hace cientos de años por sus propiedades medicinales y curativas, sus efectos fisiológicos que le atribuye la medicina popular han sido corroborados después, en su mayor parte, por estudios farmacológicos y clínicos de índole científico.
El ajo es una planta que pertenece a la familia de las cebollas, la solemos utilizar en nuestra cocina por su fuerte olor y agradable sabor. Posee un compuesto de azufre llamado; alicina, al cual se le atribuyen todos los beneficios curativos, es rico en vitamina C, vitamina B6 y manganeso, además de otros nutrientes.
Cómo influye el ajo en la hipertensión? Como ya sabemos, la hipertensión es una patología crónica que consiste en la presión alta de la sangre sobre la pared de las arterias de forma continua, así que el ajo obra sobre las paredes capilares y sobre el músculo cardíaco reduciendo su tono muscular, aunque no solo sobre el corazón, sino sobre todos los músculos lisos del organismo.
El ajo disminuye tanto la presión sistólica como la diastólica, ya que tiene un efecto reductor, dilata las arterias y no presenta ningún efecto indeseado en los niveles de azúcar, de colesterol y de acido úrico en la sangre.
Así que te recomiendo incluir en tus comidas o en tu rutina el ajo, ya que es un excelente aliado para la hipertensión.