Eran las doce de la noche, aquel día donde la muerte me asechaba, sentía un gran dolor en el pecho, no sabía por qué, mi mano temblorosa dejaba caer la hojilla, algo me susurraba al oído: hazlo hazlo, mi vida pasaba por mis ojos como película y las lagrimas bajaban lentamente mis mejillas.
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Pero no estaba solo, allí estaba a mi lado ese Ente maléfico que espesaba la noche, tenía miedo, mucho miedo. Y de nuevo susurraba a mi oído: Hazlo Hazlo, era una voz espesa, una voz llena de odio, de resentimiento que alteraba mis sentidos, de nuevo lo escuchaba decir: Sin amor, Solo la muerte. Se me puso piel de gallina, quería salir de esa habitación 256. Recordé los días alegres y tristes de mi vida. Grite: ¡Dios Ayúdame!, y no escuché respuesta, de nuevo la voz, pero la sentí más fuerte, parada frente de mi: Nadie te escucha, Dios se fue, ven conmigo, aquí estamos, que la sangre corra.
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Juro que intente salir de esa habitación, pero una fuerza desconocida me regresó a mi posición inicial sentado en la cama, y rogué que alguien llegara a impedir mi suicidio, pero no llegó nadie. Solo la muerte me acompañaba. Y tan firme como la verdad, se materializó: era alto, flaco, de buen vestir, con las manos cortadas, sangrando sin cesar, con mirada inerte y sonriendo. Tomó mis manos y me dio la hojilla, y gritó ¡HAZLO! Lo hice, estoy muerto y busco las personas deprimidas para susurrarles: Hazlo Hazlo. Ahora Soy El Ente Maléfico.
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Para Saber más sobre este concurso, te invito a visitar el Siguiente link del "Concurso de Microrrelatos de Terror #MicroTerror256 - Semana 4 - El ente"
Este fue mi primer aporte en este concurso, quiero agradecer a
por esta oportunidad para desarrollar el mundo literario del genero de terror. Espero esta lectura haya sido de su agrado o miedo . y recuerde el mal siempre asecha, y susurra al oído palabras de muerte.