Hoy ha nacido una nueva aventura con mi canon 70d y el 24mm con focal fija, uno de mis objetivos favoritos.
He disfrutado como un niño a la hora del recreo, recorriendo campos abandonados por los que solo el ganado se atreve a pasar, buscando ese rincón y ese angulo perfecto, intentando capturar de la mejor manera la esencia del lugar, esperando con paciencia esas horas de luz en las que se equilibran los colores y hacer una foto de un paisaje es más fácil.
No soy de retocar las fotos que hago, pero esta vez he querido experimentar con el efecto HDR y este es el resultado.