La mama revisaba su cuarto constantemente buscando libros, o algún dispositivo que la estuviera haciendo trasnochar y amanecer así de cansada, solo el colchón tenía alguna hendidura pero se acostaba y no maltrataba ni era un mal de morir.
A la hora de cenar todos en la mesa conversaban como fue su día y de las ganas de ir a descansar sin embargo Natacha cada día se sentía más sin fuerzas y había un temor aparte que la hacía sentir que al acostarse algún día no despertaría .
Un fuerte ruido de explosión se escucho de repente y quedaron a oscuras.
¡A cama más temprano! Dice la madre, se voltea y le dice a Natacha te espero en tu cuarto debo hablarte.
Natacha en la oscuridad de la sala quedó rendida en el mueble, sintió el susurro de una voz en su oído lo que la hizo despertar, al sentarse observo que aun no había luz subió a su cuarto al abrir vio a su madre inmersa en una forma de luz que la tenia atrapada en el colchón y absorbía la energía de su madre, Natacha gritó despavorida despertando a su hermano y padre, justo en ese momento llegó la electricidad y la luz que absorbía a su madre desapareció sin dejar rastros en el lugar.
Su padre y hermano no creyeron lo que decía Natacha, hasta que la madre despertó y dijo que tenía pesadez en el cuerpo y flojera que nunca se había sentido de esa forma jamás.