Nunca tuve terror de la noche hasta ese día, tengo lo que merezco, debí hacer caso a lo que me decía la gente, una noche en el pueblo La Condena no era igual que una noche en la ciudad de Valdes, si en la noche sales eres culpable.
Caminaba borracho, mis ojos solo vieron un destello rojo y una sombra pero esa no era mi sombra, me detuve de pronto ante un cuerpo tirado en la acera, mi último recuerdo fue una chica joven con el cuello cortado y su boca morada, solo abrí los ojos y aquí estoy preso.
Imagen concurso
Este microrrelato es impulsado por quien semanalmente promueve un concurso para ganar 2HBD , si deseas saber mas del concurso CLICK AQUI
¡Gracias por visitar y comentar!