He visto árboles que crecen en las rocas. No tienen tierra fértil, pero echan raíces profundas en lo poco que encuentran. Así deberíamos analizar nuestra vida: no importa el terreno, importa la profundidad de tus raíces.
Tú puedes haber nacido en circunstancias difíciles, puedes haber caído mil veces. Pero si analizas bien tu vida, descubrirás que cada piedra en el camino fue un escalón, no un obstáculo.