בס"ד
Rosh Hashaná es el inicio de año judío, que con el favor de Dios, iniciaremos el próximo miércoles 20 e Septiembre a la noche, 1 y 2 del mes hebreo Tishrrí.
Vamos a comentar las reglas más importantes y sus detalles mas destacables para tener en cuenta en la realización de los preparativos. Rosh Hashaná es el Día del Juicio, y en él se sellará el veredicto para cada creación, por lo que es una fecha muy importante.
Se come y se bebe y se regocija en los días de Rosh Hashaná confiando en que con la gracia y misericordia de Dios el juicio será benigno, y ese es el deseo para todo el pueblo de Israel y sobre todo el mundo.
No se ayuna en Rosh Hashaná. Por cuanto que si estima que las oraciones matutinas se prolongarán más de medio día, preferible que beba agua, te o café, aun más cuando Rosh Hashaná sucede en Shabat.
Se evita todo exceso en alimentos y bebidas que pueda dar lugar a ligerezas de conducta que no van acordes con el propio Día del Juicio; demostrando temor y reverencia a Dios.
Se recita "Shehejeyanu" la segunda noche de Rosh Hashaná también. Preferible si toma alguna fruta nueva de temporada que no ha comido, o viste una prenda nueva para hacer recaer la bendición sobre eso; aun en el inconveniente de que no haya preparado la fruta o la vestimenta bendice "Shehejeyanu" en el Kidush. Mujeres no dicen "Shehejeyanu" al encender las velas del Yom Tov, sino que salen de la obligación al oírla en el Kidush.
Se escoge un Jazán (oficiante del rezo) de buena reputación, tanto suya como de su casa, preferiblemente no menor de 30 años. Él será el representante de la comunidad ante Hakadosh Baruj Hu (El Santo bendito es); y asimismo el Tokea, (el encargado de tocar el Shofar), deben ser temerosos del cielo, y por supuesto, no se deben asignar para estos puestos a personas que transgreden el sagrado día del Shabat o cualquier otra prohibición de la Torá. Preferible que reciban honorarios por su trabajo, ya que eso fomentará que su trabajo sea mejor realizado, además de evitar así a deseosos esporádicos no aptos para esa tan honorable labor.
No hay viduy (confesión de pecados) la víspera de Rosh Hashaná, pero sí en las selijot del día previo; y asimismo no se suena el shofar.
Es tradicional visitar las tumbas de los tzadikim desde Rosh Hashaná a Kipur para rezar invocando los méritos de estos grandes justos. No se rezan las oraciones diarias obligatorias, sino recitaciones de Tehilím o ruegos personales evocando al tzadik como abogado para él o por sus necesidades ante el Juez (Dios).
Se corta el pelo y toma un baño de mikve (baño de pureza ritual) preparándose para el juicio.
Tradicionalmente se hace "Hatarát Nedarím" (anulación de promesas), la víspera de Rosh Hashaná y Kipur ante diez varones adultos y en lugares donde es difícil reunirlos, basta con tres.
Se reza Arvít (oración nocturna) con todo fervor humildad y ruego.
Se dice en todas las oraciones desde Rosh Hashaná a Kipur, "Hamélej Hakadósh" (el Rey Santo) en lugar de "Hael Hakadósh" (el Dios Santo).
Se agregan los 4 párrafos respectivos en la oración de la Amidá (de pie); contenidos en los libros de oraciones especiales (Majzor).Se debe evitar todo enojo y debe controlar todo enfado con alguien, controlando su instinto en todo momento.
No se duerme durante las horas diurnas en Rosh Hashaná y pone todo su esfuerzo en levantarse de la cama por lo menos con la salida del sol, preparándose para las oraciones del día. En caso de mucho sueño puede dormir después de medio día. E igualmente se llama "dormido" al que está sentado sin hacer algo útil, como rezar, o estudiar Torá. Lo esencial es aprovechar el tiempo y no perderlo en prácticas inútiles.
Terminando Minjá (oración de la tarde), se hace "Tashlij" (sacudir). Para lo que se busca alguna fuente de agua, donde sacudimos nuestras ropas simbólicamente, , para invocar que Dios eche al agua nuestros pecados. Si no lo rezó en minjá, lo reza el segundo día, después de Musaf (oración agregada). Mujeres no están obligadas.
Como una de las mitzvot mas importantes y relevantes de Rosh Hashaná es oír el sonido del shofar, se esmerará en escuchar los sonidos sin interrupciones (estornudos, bostezos, ruidos); igualmente se cuidará si tiene niños pequeños de que no hagan ruido o molesten a la congregación.
Una vez hecha la bendición no interrumpirá hablando hasta terminar los sonidos del shofar, y si lo hizo, no repite la bendición.