¿Cuál es el significado de otoño?
La palabra otoño se refiere a la estación climática del año, ubicada entre el verano y el invierno. De ella puede decirse que es más fresca que el verano y menos fría que el invierno, también menos florida que la primavera. Hasta aquí creo que todos estamos de acuerdo, pero pronto comienzan las divergencias, pues aún refiriéndose a la misma temporada, hay cambios sustanciales, ya que la estación otoñal se rige por dos calendarios distintos. Uno para el hemisferio norte, otro para el hemisferio sur. Así que ya comenzamos a ver una buena diferencia en los otoños: las fechas en que se hacen presentes.
La temporada otoñal, en el Norte abarca desde el 21 de septiembre (equinoccio de otoño) hasta el 21 de diciembre (solsticio de invierno). En el Sur, entre el 21 de marzo y el 21 de junio. ¿Vamos bien?
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¿En qué otoño vives?
Obviamente, cada región geográfica tiene sus peculiaridades, por la geografía en sí y por la cultura de sus pobladores; pero en líneas generales ya estamos hablando de dos tipos de otoño. Recuerdo que, cuando niña, utilicé el mes de octubre como clave nemotécnica para recordar los meses del otoño; porque ambas palabras comenzaban por o-. Nací y pasé mi primera infancia en España, país que disfruta de las cuatro estaciones. No me hubiese servido si viviera en el hemisferio Sur.
Pero, no todas las diferencias tienen que ver con el norte-sur. Veamos:
El hemisferio Norte comprende desde la línea ecuatorial hasta el Polo Norte; el Sur desde la misma línea hasta el Polo Sur; pero el otoño no está presente en la totalidad de cada media esfera terrestre, ya que en ambos hemisferios se excluye la Zona Cálida, es decir, la parte comprendida entre el Trópico de Cáncer y el Ecuador y entre éste y el Trópico de Capricornio.
En los países tropicales (Expresión que significa, países de los trópicos), no existen las cuatro estaciones, no existe el otoño. Así que los habitantes de los mismos, vivimos el no otoño.
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En Venezuela, donde vivo, no existe el otoño porque es un país tropical, es decir, está ubicada en la zona cálida de La Tierra, aquí existen sólo dos estaciones, con seis meses de duración : la temporada de lluvia (desde mayo hasta noviembre) y la temporada seca que se extiende de diciembre a abril. Sin embargo, es durante la época de lluvias cuando la temperatura es más alta. Los meses de agosto y parte de septiembre son tal vez los más calurosos del año.
La temporada seca (con lluvias ocasionales), es la más fresca, especialmente los meses de diciembre y enero. En Caracas se habla de Pacheco, o pachequito cuando se siente el aire frío de la montaña, en las mañanas y nochecitas decembrinas, en referencia a un personaje que según la tradición bajaba del Ávila a vender sus flores a la ciudad, en la temporada navideña.
En algunos lugares, como Guatire ciudad al Este de Capital venezolana (hoy parte de la zona metropolitanna de la Gran Caracas), se podía sentir el refrescante rocío mañanero en las madrugadas. Hoy ha sido bastante desplazado por el cambio climático, reforzado por la desaparición de gran parte de las zonas verdes y la deforestación. Así el calor arrecia y las lluvias escasean.
En los estados andinos, debido a la altitud y a la Cordillera de los Andes las temperaturas son siempre más frescas y, en cambio, en los llanos (región central) y al oeste del país, estado Zulia, el calor es mayor. La climatización se hace prácticamente imprescindible. Hay un medio en chiste, medio en broma, venezolano al respecto:
-Vengo de Maracaibo, pasé un frío terrible. Me dio gripe.
- ¿Cómo?, ¿en Maracaibo?
- Sí, el aire acondicionado estaba a millón. E imposible bajar la temperatura porque es centralizado.
Y palabra que es cierto, se puede andar en mangas de camisa o blusas frescas durante todo el año, pero, en Maracaibo, usted debe llevar una buena chaqueta para protegerse del frío en automóviles y edificaciones.
¿En verdad no hay otoño?
No, no tenemos ocasión de ver los paisajes tapizados de oro, rojo, mostaza y toda esa gama de colores que distinguen los panoramas de la estación. Tampoco la caída masiva de hojas, pero... cuando las lluvias se retrasan, se prolonga la temporada de sequía y el verde se apaga, se agosta y la vegetación muestra un paisaje que va del amarillento al sepia, con pinceladas marrones y verdes que se niegan a apagarse. Y claro, se intensifica la caída de las hojas, siendo época propicia para incendios en las áreas verdes. ¡Un vislumbre otoñal!
En América comparten con Venezuela la Zona cálida: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Paraguay, Perú, Surinam.
"En 1896, Supan definió las regiones tropicales como aquellas con una media anual superior a 20 °C, y valor que adoptó Trewartha en 1954. Köppen en 1918 usó el criterio de que todos los meses del año superarán la media de 18 °C, que también adoptaría Miller en 1931. Hasta hoy es la que más se usa, lo que hace que los climas tropicales cubran aproximadamente la mitad de la superficie de la Tierra.5
" Cita textual de Wikipedia
¿Existe el otoño en su país ?
Los territorios ubicados entre los trópicos y las zonas frías, tienen las cuatro estaciones con marcadas diferencias diferencias entre ellas. Dependiendo de su mayor o menor cercanía a las zonas frías su temperatura variará, pero dentro del criterio general son más altas que durante el invierno.
Y como el clima no se rige por límites territoriales sino por franjas geográficas, hay países como México que participan de ambas condiciones, porque el trópico de Cáncer cruza su territorio, al igual que el de China, India y Bermudas, por citar algunos. Lo mismo sucede con el paralelo de Capricornio, el cual cruza los territorios de Chile, Argentina, Paragüay y Brasil; en América del Sur y varios países de otros continentes.
Playa de Coatzacoalcos, Veracruz, México
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El otoño artístico y metafórico
Ya sabemos que podemos vivir un otoño al año o ninguno, desde el punto de vista geográfico, pero como muchas otras palabras en castellano, ésta tiene más de una acepción: en gramática es un sustantivo masculino y como tal se utiliza cuando nos referimos a la estación. Pero otoño se aplica para designar la edad dorada, el declive, la vejez. Esa palabrita tan temida: ¡Usado/a sí pero viejo/a, no!.
El significado de otoño que ha corrido en el arte y en la literatura, se ha convertido en metáfora desgastada por el uso común, pero metáfora al fin y al cabo. En la literatura muchos títulos se encuentran en el escenario de los gloriosos, poetas y narradores; también entre los pintores y ¿qué más pruebas para comprobar su atractivo para los fotógrafos que hacer un pequeño paseo por pixabay, pinterest, o cualquier otra galería de imágenes gratuitas o pagas en internet?
No puedo pasar este punto sin referirme a tres grandes de las letras: Gabriel García Márquez, el Gabo, con su novela El Otoño del Patriarca, Pablo Neruda con su Mariposa de otoño y Mario Benedetti con su poema, Otoño. En pintura, sólo les dejo un nombre, El paisaje de otoño, de Vincent van Gogh. Y los invito a hacer un pequeño recorrido por la temática de otoño, que ofrecen varias páginas de internet así como a leer los autores referidos.
Ahora bien, metáfora es metáfora. El otoño precede al invierno, a la noche más larga del año. Es fácil asociarlo con la etapa previa a la muerte y ver en la caída de las hojas una asociación con el fin de la vida; pero ¿por qué no mirar hacia ese espléndido colorido que nos ofrece la naturaleza y asociarlo con la glamorosa etapa de producir cambios, de renovar el follaje y de dar vida a los relevos?, pues debajo de las hojas caídas germinan las semillas, protegidas así contra los rigores del invierno.
El otoño de mi vida.
En el otoño de mi vida, tomando la metáfora en su acepción tradicional, considero que en este siglo muchas cosas han cambiado y que mi otoño, como el de muchos hombres y mujeres, es diferente porque ahora es cuando hay mucho para crear, mucho para dar y compartir. No puedo pues tomar el otoño como caducidad sino como renovación, con un plan de vida a seguir con objetivos trazados. Por lo tanto, no puedo verlo como un tiempo melancólico para rememorar lo que se fue, de suspirar por lo que no está sino de crecimiento y transformación, de esfuerzo y alegría, pintado de amarillos, rojos, naranjas, ocres y sepias, que, por otra parte han sido siempre mis colores favoritos.
Y para finalizar, les transcribo el fragmento de un poema. con una proyección risueña del otoño; tomada de El Poeta Merlín:
El otoño es muy inquieto,
es un niño juguetón
que empuja a las nubecillas
y le hace bromas al sol.
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FELIZ, CREADOR Y PRODUCTIVO OTOÑO.
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