Cumpliendo segundo mes de misión aquí en Qala-E-Naw, provincia de Badhguis.
Inmerso en la rutina de "footing-trabajar-comer-gimnasio-dormir" y volvemos a empezar. La verdad es que algunos compañeros y yo a veces pensamos que si algo tiene que haber parecido al día a día en una cárcel debe ser muy similar a esto. Pero la verdad es que ha sido un mes bastante tranquilo para mí y sin muchas novedades. Y digo para mí porque, bueno, para otra gente que está fuera o continuamente en convoyes la cosa es distinta. Además ahora los afganos han acabado el Ramadán y los Talibanes tienen mucha más actividad y mayor fervor religioso. Me imagino que habréis visto las últimas noticias al respecto en televisión.
Así que bueno, como decía, para mí bastante tranquilo. Conocí al famoso virus "yala-yala", el cual disfrutó de mi cuerpo durante 4 días y al cual llevo en el recuerdo cual amigo que te debe dinero. También es cierto que he conocido a otras amistades mucho más agradables y que contribuyen a que esto sea mucho más llevadero.
Dos jueves al mes hacemos barbacoa, ponemos música y hacemos karaoke. También llevamos haciendo porras con las Olimpiadas y ahora con la Liga española casi mes y medio; hay acumulado un bote de 400€ del que espero, evidentemente, ser el depositario. Por cierto, deseadme suerte para el partido de esta noche del Real Madrid-Valencia (puse 2-2) y para el del Barça-Real Sociedad (puse 4-0).
Con el dinero que aún me queda del que me traje y con el dinero de la porra que voy a ganar, voy a seguir haciendo alguna que otra incursión al mercadillo que los afganos montan todos los viernes dentro de nuestra base. Son todas verdaderas obras de pura artesanía y además a un precio más que razonable (hay que tener en cuenta que 1€ equivale a 63 afganis, y que la mayoría de ellos viven durante un día con 2 afganis; aún así, no son tontos e intentan "occidentalizar" los precios de los productos de su mercado, llevándose ellos grandes beneficios aunque a nosotros no nos suponga mucho gasto). Una gran diversión a la que le estoy cogiendo el gustillo es al "arte de regatear" con esta gente. Ellos son verdaderos maestros de ese arte y son los primeros que disfrutan con ello. Tengo ya echado el ojo a unos cuantos collares y anillos hechos a mano con piedras preciosas y semipreciosas que están muy bien de precio y que seguramente traiga de recuerdo a España junto con alguna que otra palestina de seda y conjunto de tacitas de mármol que son admirables.
Ah, y por cierto... ¡¡este mes hago mi primer millón limpio!!
La aventura continua el mes que viene.
Sdo. Cabanes, Especialista en Telecomunicaciones.