La catedral hípica de Las Mestas vistió las mejores galas para celebrar su particular día grande, es decir, el Gran Premio de Gijón, la prueba dotada con mayores emolumentos en premios para los binomios participantes.
Día soleado, gradas abarrotadas, fiebre en las taquillas de apuestas, vistoso recorrido y emoción en la pista. Las sucesivas sorpresas fueron la nota más destacada en la primera manga hasta el punto de que dos de las gemelas pagaron a más de 100 a 1. Por el camino fueron quedando jinetes de la talla de Dertmon Lennon, Jur Vrieling, Ben Maher, Shane Breen o Francois Mathy. A la segunda manga accedieron los 12 primeros clasificados en la primera y la tensión se mascaba en el ambiente. Cada binomino rebajaba el crono del precedente en una lucha cruenta por la victoria. Y Las Mestas vibró y de qué manera cuando en lo más alto de la clasificación se colocó el jinete asturiano Gerardo Menéndez. Le tocó sufrir pues la también española Laura Roquet se quedó a tan solo 10 centésimas y la amazona francesa Julia Dallamano, que batía en tiempo, derribó...¡el último obstáculo! En esta ocasión todo el mundo se quedó a la entrega de premios para vitorear al paisano de la tierrina. Se escuchó el himno nacional y Gerardo dio la que, sin duda alguna, fue su vuelta de honor más preciada e inolvidable, vencedor brillante ante los suyos. Con lagrimilla en el ojo despedimos esta edición del Hípico pero con la seguridad de que el próximo verano volveremos a disfrutar de un espectáculo único que debemos preservar a toda costa. ¡Gracias a todos los que contribuyeron a estas jornadas tan especiales!