Lo prometido es deuda y tras un sabroso primer plato (patatas a la baezana) tocamos el cielo con un exquisito lomo de orza fileteado...¡manjar de los dioses! Mención especial merece el enclave acogedor en los soportales del Paseo de la Constitución. Os lo recomiendo encarecidamente si alguna vez pasáis por Baeza. ¡Ñam, ñam!