El adolescente en la etapa generalmente de 15 a 18 años comienza esos cambios hormonales del desarrollo donde está saliendo de su mundo de la niñez y se tiene que enfrentar con ese mundo adulto donde no está preparado, estos cambios perturban al adolescente y a los padres, entonces los padres debemos ayudar en este proceso.
Es un proceso que debe vivirse en conjunto porque comenzara el momento donde ellos desean salir con amigos, iniciar una relación de pareja, tal vez tener un trabajo, asistir a fiestas, pero allí entra el apoyo de nosotros los padres más no la incomprensión, con esto no digo que se debe permitir todo a los hijos.
Hay que actuar de forma inteligente porque nosotros también fuimos adolescentes, si nos ponemos opresivos los hijos actuaran con rabia, hostilidad y rebeldía, por el contrario debemos ceder una libertad limitada con un control de horarios, conversaciones continuas, observar sus comportamientos, educarlos en conducta.
Es difícil tanto para nosotros los padres como para los hijos; pero debemos ser aliados en esa etapa de transformación para no amargar la vida del adolescente ni amargar la nuestra, aparte de garantizar una buena adultez.