Es el placer de conversar contigo y ver las horas morir al cambiar de un tema a otro con efusividad y nuestras risas que recuerdan de aquello que hicimos y que tal vez queremos repetir.
Es el placer de caminar juntos por una plaza, por la ciudad mostrarnos lugares el uno al otro e ir explorando cada rincón del mundo.
Es el placer de degustar y probar sabores , disfrutar el sabor de tus labios que apasionadamente me contagian de deseo.
Es el placer de estar a solas, recordarnos el uno al otro y sonreír , es ser inocentes de corazón pero ardientes en el colchón.
Es el placer de estrechar nuestras manos en el cabezal de la cama, mirándonos frente a frente y entregándonos cuerpo a cuerpo.
Es el placer de amarnos sin mirar para los lados.