Todas las mañanas comenzaba su larga faena de 8 am a 6 pm, era torturador ir a la oficina y soportar a su jefe pidiendo cosas sin sentido para intentar sentirse útil o ganar algunos créditos perdidos con la junta de accionistas de la empresa, era totalmente irritante es cuchar a sus compañeras de trabajo hablar y comparar los regalos y actitudes de sus novios, y las llamadas algunas de las que ellas llaman amor, en vez de posesión.
Ella vivía en su soledad sin novio y con pocos amigos para compartir, porque nadie entendía su personalidad algo retraída, el chico de la mensajería o tal vez el chico de auditoría serían un trofeo para ella si lograse cruzar algunas palabras con ellos , sola navegando entre sus carpetas lograba verlos pasar y su ojos viajaban a la lo largo de sus cuerpos ambulantes , era el momento mas formidable del día.
Al salir del trabajo Jessica llegaba a casa, una taza de café y se iba a dar una ducha, allí e la bañera sus manos exploraban cada rincón de si misma, tocase e imaginar al mensajero era parte de su juego, abría sus piernas lentamente y sus manos tocaban su entrepierna caliente y húmeda, dando palmadas inmersa en el placer manual , sus pensamientos iban mas allá de disfrutar ella sola, ella quería mas , quería una relación sexual.
No sabía si era retraída o de mentalidad muy abierta, cada noche transcurría como la anterior la rutina era mortal.