Transmuto los sentidos para encontrarla en un sabor a deidad,
así; desfallecer como el guerrero de innumerables batallas,
bebiendo la mejor bebida de Gotland antes de morir.
Detengo el tiempo,
para amar el regocijo de sus piernas ante la mirada inmóvil de su imagen,
creer que su aroma es capaz de atravesar las dimensiones, antes de mi óbito,
antes de que la última gota de sangre abandone mi cuerpo
Y así; viajar hasta su encuentro en el Valhalla.
GRACIAS POR LEER...
DIOSA DEL VIKINGO (POEMA)