Allí donde Chabuca canta te conocí,
adornada de piel radiante te descubrí,
los rayos del sol reflejaban en tus cabellos,
tan bella luz de Ángel que dejó a todos anonadados.
En tu resplandor pude ver tu sonrisa hermosa,
que hacía soñar con algarabía a una flor glamorosa.
Eres tú quien me ha robado el aliento,
¡Oh pequeña flor de canela! Que gira en el viento.
El puente es testigo de este enamoramiento,
de que mis ojos hallan descubierto,
a mi corazón palpitante en privilegio,
de poder mirar en realidad y no en el silencio.
Allí estás observado al horizonte,
quizás soñando con aquél que logre alcanzarte,
¡Oh muchacha de piel canela! Quiero ser yo quién te ilusione,
y quiero que seas tú quien me enamore.
Pequeña picara de mirada seductora,
déjame recorrer ese camino y que nada se interponga,
a que juntos y tomados de la manos,
corramos hacía el camino sin contar los pasos.
Es que lo quiero todo contigo,
amiga, esposa y amante.
¡Ay qué hiciste Chabuquita!
Que en tu puente proclamé mi ilusión.
Poema inspirado al ver la foto de hace muchos años en el Puente de los suspiros, en el distrito de Barranco de Lima.
La cantante Chabuca Granda creó una canción que refleja su gran belleza.
Cuenta la leyenda, que si dos enamorados la cruzan tomados de la manos y sin respirar, dando pasos rápidos casi llegando al final, el deseo de amor eterno se cumplirá.
Y así llegamos al final de esta publicación.
...Hasta un próxima oportunidad...
Las fotos son de mi autoría,
realizadas con una cámara Samsung J7
