Ya, si no trabajas no hay dinero para comer, pero si no intentas hacer algo que te guste, aunque eso suponga arriesgarse y salir de tu zona de confort, te puedes morir del asco dedicándole un tercio de tu vida a algo que no te importa. Vamos, yo sentiría que le vendo el alma al diablo aunque ello me permita tener el estómago lleno.
RE: El trabajo prostituye el espíritu