En medio de esta pandemia, con más tiempo disponible del que me gustaría me sigo encontrando conmigo de otras formas. Siempre he convivido con una chica rellenita en mi exterior que se lleva muuuuy bien con la otra, la interior, que se apasiona por descubrir una nueva receta o hallar el tesoro de una preparación desconocida para mi, entre otros intereses.
Aún así con un poco de perseverancia, un tanto de ocio(no lo niego) he integrado por fin y debo admitir que con un extraño gusto, un tiempo diario a la actividad física con unos programas que incluyen entrenamiento de alta intensidad para acondicionamiento muscular dedicado por días a las distintas regiones del cuerpo(entiéndase piernas, brazos, abdomen), cardio y con música sicronizada y también disciplinas como el Yoga, Muay Thai y aunque no cumplo a cabalidad ni posturas ni patadas doy mi mejor esfuerzo por tomármelo de un modo divertido y con la conciencia de que sin ninguna prisa, ésta nueva faceta llegó para quedarse y remodelar mis curvas y en definitiva hacerme más sana.
Además consigo mi permiso para disfutar degustando algún pecaminoso postre mmm... ya que luego quemaré esas calorías extras y estaré sin culpas porque no ha pasado nada... Por cierto tengo una receta de una torta de chocolate bueniiiiisima para mi próxima publicación, es húmeda y deliciosa y tiene un ingrediente inusual, así que pendientes.
Si les interesa les comento al privado los programas de entrenamiento, porque aunque hay que ganarselo con sudor y esfuerzo, honestamente que SI se puede. Ánimo.