- Quejarnos sin solucionar
Muchas veces nos sumimos tanto en la queja, y la practicamos tanto que nos hacemos muy buenos en ella, ésta se hace gran parte de nuestra personalidad y como de todo nos quejamos, entonces nada nos parece bueno o suficiente, de hecho perdemos casi en todo momento nuestra capacidad de contentamiento.
En Ashtanga Yoga, el contentamiento es una práctica en sí misma. Recibe el nombre de Santosha. Personalmente creo que es una de las prácticas externas más liberadora y que aporta gran desarrollo de la espiritualidad.
Al practicar el Contentamiento o Santosha, estamos desarrollando nuestra capacidad para aceptar los sucesos del momento presente, sin caer en el conformismo, y de ese modo poder a cada instante tener una nueva y positiva respuesta ante eso.
Nos mantiene frescos a cada instante.
- Dudar de todo
Realmente considero que tampoco hay que ser muy crédulo ante todo. Considero que debemos encontrar un punto medio y trabajar desde nuestra inteligencia-intuición, y una vez se nos he dicho algo, ponerlo en práctica para que desde nuestra experiencia o investigación saber si es cierto o no. Siempre manteniendo una actitud abierta ante la información que llega de afuera, pues si nos cerramos ante todo, entonces estaremos renunciando a nuevos aprendizajes o experiencias proveniente del exterior.
- Pensar en exceso
Este es el punto donde más me tocaría trabajar jajaja. Soy muy racional, me gusta mucho analizar las cosas, reflexionarlas. Esto me ha ayudado mucho a comprender, es bastante bueno para desarrollar tareas que requieran una alta demanda de razonamiento, pero también esta el seguir la intuición que, por lo general, si se tiene bien afinada, no tiene pele (no se equivoca), y lo bueno con la intuición es que también puede ser puesto en práctica el dejarse guiar por ella.
Pensar mucho, además, nos ausenta de la realidad del momento presente, pues por lo general el pensamiento es como una máquina del tiempo que nos está siempre moviendo al pasado o al futuro, ausentándonos de este instante.
Algún maestro, alguna vez lo dijo;
Si te aferras al pensamiento, te pierdes de este momento.
Y sino, lo acabo de decir yo, jajajaja.
- Temer y resistirse al cambio
Esto es, una de las grandes razones del sufrimiento humano. Temer al cambio, y por ende, querer aferrarse a las cosas que tenemos, a los momentos que experimentamos, a cómo está todo en este instante, sin aceptar que pasará; genera sufrimiento.
Si hay alguna enseñanza magistral que alguna vez tuviese que dar. Algo que deba enseñar que sea de gran importancia para mi, de todo lo que he aprendido en mis cortos años de edad, pero numerosos años de meditación, sería:
Atender a la respiración y ser consciente de que todo en esta vida condicionada es impermanente. Todo.
Nada hay que permanezca, excepto el cambio.
De modo que, aprender a vivir con él hará que podamos ser felices sin duda alguna porque una vez que nos amigamos con el cambio entendemos que si algo es muy grave, va a pasar y eso nos alivia pero si algo es muy hermoso y alegre, también pasará y eso nos permite aprovecharlo o valorarlo aún más, mientras dura.
- Resentimientos
Dejar los resentimientos atrás, es importante. No tomarnos las cosas tan personal. Debemos recordar que cada quien hace lo mejor que puede con lo que tiene y no es una excusa para hacer malas acciones. Pero si es una buena razón para entender que si cometes acciones basura es porque hay basura en tu interior (y eso es digno de compasión; que no se entienda compasión como lástima porque no lo es). Y si cometes acciones que son como flores, es porque eso hay en tu interior (y eso es digno de alegría).
Querer mantener el odio o el rencor, es como dice Buddha, sostener un carbón encendido con la mano y querer lanzarselo al otro esperando que solo él sea el que se queme.
- Tratar de complacer a todos
Imposible, de una te digo, somos MUCHOS más que tu, jajaja. No pierdas tu tiempo, es una tarea muy ardua. Y no todos van a quedar complacidos siempre ante una misma acción porque hay muchos gustos diferentes para todo. Tu amor debe comenzar por ti mismo, y debe llenarte a ti mismo, y luego a los demás. Priorizar con quienes ser complaciente puede ser una manera de estar en paz con tu círculo más cercano. Luego con los demás se puede poner en práctica el ser bondadoso. Pero la bondad es un aspecto del amor que merece todo un post.
- Culpar de todo a los otros
Lo primero que aprendí cuando comencé la práctica del budismo fue: tus acciones generan consecuencias. Dependerá de la naturaleza de tus acciones (la intención de ellas), determinar la naturaleza de sus consecuencias. Esto es lo que Karma quiere decir.
La acción (Karma en sanscrito), trae consecuencias.
Cuando aprendí esto, aún sigo comprendiéndolo poco a poco, entendí que somos responsables de lo que nos ocurre. Absolutamente responsables. De hecho, aquí es donde entra en juego todo eso de (la reencarnación y todo aquello de lo que hablan los orientales, que es para tratar en otro momento).
Somos responsable de lo que nos sucede. No los otros. Culpar a los otros, entonces es, irresponsable.
Si quieres entender tu pasado, observa tu presente. Sí quieres conocer tu futuro, observa tu presente. - Buddha
Para finalizar, te pido; no tomes mis palabras como la verdad. Mis palabras son el fruto de mi experiencia y ésta podría llegar a ser distinta de la tuya. Toma pues mis palabras y éxaminalas, reflexionalas, digierelas y entonces determina si son ciertas para tí, según tu experiencia.
Sé tu propia luz.
Y tú, ¿consideras que hay algo más que debamos soltar?
Muchas gracias por leerme.
Que puedan todos los seres encontrar la felicidad
Soy Julio César Arvelo, y si te ha gustado este post, y deseas continuar leyéndome, bienvenido/a.