Los primeros días posterior al nacimiento del bebé, la madre se enfrenta ante un proceso de adaptación con el nuevo bebé que recibe en su hogar. Todo el proceso de bienvenida lleva consigo el arraigamiento de diversos hábitos que van a permitir mantener la salud del recién nacido. Uno de esos cuidados es la limpieza del cordón umbilical.
Ésta se encuentra dentro de las primeras indicaciones que brinda el pediatra a los nuevos padres, debido de su gran importancia. La higiene de ésta pequeña zona en particular es vital para evitar la aparición de diversas enfermedades mientras se cae este remanente del cordón que se encuentra expuesto en el abdomen del bebé y que es totalmente normal.
Cuando ocurre una infección de ésta herida o cicatriz umbilical se le conoce como onfalitis. Esto es común que se presente con enrojecimiento de la zona, secreción maloliente, inflamación, lo cual es una gran complicación debido a que la zona presenta una gran cantidad de vasos sanguíneos que pueden permitir que el proceso de infección se extienda por todo el cuerpo del recién nacido.
La principal prevención de esta complicación es aplicar un correcto cuidado en la herida los días posteriores al nacimiento. Lo cual es sumamente sencillo y va a determinar la aparición de cualquier foco de infección.
¿Cómo limpio el cordón umbilical a mi bebé?
Lavarse las manos antes de realizar el cuidado al recién nacido, recordemos que todo a nuestro alrededor está recubierto con bacterias las cuales no queremos lleguen al cordón umbilical.
Se debe utilizar alcohol absoluto, o el antiséptico indicado por el pediatra, cada cuatro horas y después de cada cambio de pañal, enfocando en la base del cordón. Se debe limpiar bien para eliminar la suciedad que se haya acumulado, este proceso no generará dolor en el recién nacido si se realiza con cuidado, debido que en el cordón no existen terminaciones nerviosas.
Mantener el cordón fuera del pañal, evitando que esté en contacto con las heces y la orina.
Permitir que el cordón se desprenda por si solo, no realizar ningún tipo de maniobras para acelerar el proceso. Esto solo puede hacerle un daño al niño.
Luego de que el cordón se caiga, se debe seguir limpiando la zona y aplicando el alcohol durante cuatro a cinco días para asegurar la adecuada cicatrización de la zona.
Muchas veces el miedo de los padres a lastimar al recién nacido evita la correcta higiene de la zona, ésto en vez de ayudar puede generar muchos problemas.
Si acabas de tener a tu bebé, y en el centro asistencial no te explicaron la correcta manera de realizar éste proceso o la importancia del mismo, infórmate y de ésta manera evitemos riesgos.
De igual forma, si se conoce a alguien que no está cuidando debidamente a su recién nacido, podemos brindarle la información que tengamos al respecto y de igual forma recomendar que acuda a un profesional quienes le den las correctas indicaciones e información pertinente.
La salud es problema de todos.
Imágenes: Autoría propia, 2017
Cámara: Sony Xperia Z2, 20.7 megapíxeles.
Gif editado por autor, en programa Photoshop Cs5.