Estimados esteemitas, hoy dejo un nuevo ejemplar de la colección "Relatos cortos", el Nº 17, de un total de 30. Aún me falta publicar algunos. Espero que sea de su agrado.
•◘• No lo supe a tiempo •◘•
Un titánico esfuerzo permitió que la Dra. Marjorie sonriera, pero los ojos conocedores del Dr. Eusebio notaron que no era la franca y espontánea sonrisa que solía iluminar con facilidad el rostro de su colega.
Excelente terapeuta sabía que su dolor era suyo y no debía ser transparente para sus pacientes, mucho menos a primera vista.
Se conocían desde los inicios en la universidad. Douglas se enamoró de ella. Ella ya estaba enamorada de Mauricio. Muchas cosas habían compartido, con el respeto por delante y gran transparencia. No podía determinar con exactitud cuando comenzaron las sonrisas a ser actuadas, mientras la mirada mostraba un fondo impenetrable, donde ninguna emoción se identificaba. Ella usaba caretas para distintas circunstancias, pero él sabía leer a través de las mismas. Ahora, estaba confundido.
Douglas quería pensar que era mal de amores, que iban mal las cosas con Mauricio, lo cual le daría a él una oportunidad para acercársele en el plano sentimental. Pero tenía dudas, sin embargo algo estaba claro, había en Marjorie una profunda crisis. Ya las caretas estaban filtrando ausencias, dolor, angustia, por encima de las sonrisas, más allá de la tristeza.
La sorprendió llorando en el consultorio, le tomó la mano, la abrazó y luego, estableció prudente distancia, con su mano entre las suyas. Los ojos se habían lavado y mostraban una desesperación sin límites. Marjorie abrió una gaveta del escritorio, removió unos papeles, extrajo una hoja doblada y se la entregó.
Douglas apenas balbuceó: -¿Mauricio?- al leer el resultado HIV positivo. Luego quedó mudo, con los ojos clavados en los de ella. Apenas escuchó: - Lo contagié. No lo supe a tiempo.- El intenso dolor que la desgarraba mordió también el alma de Douglas.
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GRACIAS POR LEER