¡Saludos comunidad! Hoy les traigo una historia de sabor y tradición navideña.
La mezcla de ingredientes como las almendras tostadas, nevazúcar, el Ouzo (el licor más conocido de Grecia), entre otros, hacen de este postre una delicia irresistible. Como se hacen de tamaño pequeño y en forma de media luna o redondos, provoca comerse como 10 de una…
Indagando un poco en sus orígenes, leí que esta receta provenía de Persia y desde ahí viajó a todo el oriente medio, los Balcanes y llegó a Grecia. Aparentemente su nombre proviene de la palabra turca Kurabiye, la cual se refiere a una especie de galleta. Recordemos que Grecia estuvo bajo el dominio del imperio otomano durante casi 500 años (del siglo XV hasta 1821), por lo que muchas cosas, entre ellas la comida, sufrió su influencia.
Además de Turquía, en otros países cercanos a Grecia como el Líbano y Albania, hay dulces parecidos al Kurambié, sin embargo, a través de los años cada país le dio su particularidad por lo que podría decirse que no son iguales. En España también preparan algo parecido: los polvorones, cuyo origen según leí viene de Andalucía, entonces quizá también tengan herencia árabe, ya que esa región como otras de ese país estuvieron bajo su dominio.
Pero vayamos a lo que interesa, la receta del Kurambié. Aquí comparto la que usa mi mamá.
Kurambié
INGREDIENTES:
(para más o menos 50 piezas)
• 400 gr de mantequilla o margarina
• 2 yemas de huevo
• 1 taza de nevazúcar
• ½ taza de Ouzo (licor tradicional griego, si no consigues puedes usar un licor anizado)
• 150 gr de almendras
• 5 gr de vainilla en polvo (si no consigues puedes usar la líquida)
• 2 cucharaditas de polvo de hornear
• 6 tazas de harina (puede llevar un poco más según se va trabajando la masa hasta que no se pegue a las manos)
• ½ taza de aceite
PREPARACIÓN:
Batimos la mantequilla con el aceite muy bien hasta que su color se aclare y se le formen huequitos, añadimos la nevazúcar y las yemas de huevo mientras seguimos mezclando bien hasta que esté homogéneo. Echamos el Ouzo, la vainilla y las almendras (que previamente hemos pelado, tostado y molido), unimos todo bien y luego vamos añadiendo la harina cernida que hemos mezclado con el polvo de hornear. Amasamos todo bien y si hace falta, es decir si la masa se nos pega a las manos, le ponemos más harina.
Precalentamos el horno y vamos formando medias lunas con pequeñas porciones de masa que colocamos en las bandejas. El tiempo de horneado es relativo, cada horno es diferente, mi mamá los pone a 180º y como en media hora están listos. Hay que cuidar que no se nos quemen por debajo porque luego el sabor se altera. Al sacarlos, se espolvorean con nevazúcar y ¡listo! Mientras más días tienen de hechos más sabrosos se ponen, pero como son tan divinos, les aseguro que ¡no les durarán mucho!
¡GRACIAS POR LEER!
Fotos propias
Si te gustó apóyame con tu voto y/o comentario