Después de terminar empatados a 2 tantos por lados, en el tiempo reglamentario, los árabes se impusieron 5x4 en la definición por penales para representar la gran sorpresa del certamen. De igual modo, el resultado se transformó en la gran decepción para afición argentina que ya consideraba su equipo como un número puesto en partido definitorio del torneo, pues veían al conjunto anfitrión sólo como un trámite que despacharían sin mayores dificultades, pero el guadameta árabe se transformó en un héroe y les arruinó la fiesta.
En este contexto, este miércoles 19 el Real Madrid deberá saltar el escollo que representa el conjunto japonés Kashima para poder disputar el sábado 22 en Abu Dabi la gran Final del Mundial de Clubes ya no, como todos esperaban, contra el River argentino, sino con el conjunto anfitrión los árabes de El Al Ain.