La búsqueda de la verdad, desde mi sencillo punto de vista, es una de las tareas que más relación con la belleza puede encontrar en sus caminos. Las virtudes siempre serán centinelas, guardianes pacientes reveladores de la verdadera belleza, pero incluso la ausencia de ellas seran caminos más sutiles e intrincados hacia el encuentro de aquello que podríamos reconocer como bello.
En ese momento en que nos percatamos y caemos en la desilusión de que algo no era como antes era percibido, que ese parque en realidad no tiene los colores que imaginabamos de niños, que aquella canción que escuchábamos por la música tiene una letra que nos hace entender por qué esa melodía calaba tanto entre algunas sensaciones propias, que algunas cosas del pasado quizás fueron distintas a como se dieron, son esos choques de realidad que pueden voltear nuestro mundo y el tiempo, pueden herir por algunos momentos, llevarnos al sufrimiento creado por el espacio entre realidad y nuestra percepción, encaminarnos hacia entendimientos y verdades más profundas que confeccionan de a poco virtudes elevadas y con ellas pintando ojos más abiertos a descubrir la belleza desde sus yacimientos más recónditos.
Realmente muy buenas y bellas tus reflexiones y lo que has plasmado en este escrito, virtuoso y como siempre provocadores a la introspección y la buena reflexión sobre temas importantes e interesantes.
RE: Sobre la belleza