La generosidad es mucho más que dar: significa también cooperar con otros. Ver más allá de las flaquezas y errores de otros, junto al echo de ayudarlos a reconocer sus valores innatos puede llegar a ser el mayor acto de generosidad. Aquellos que se esfuerzan por superarse se consideran genuinamente generosos. Éstos también son benévolos hacia quienes prefieren no hacer caso a la bondad e incluso criticarla, pues sabe que la necesidad del bien no se puede pasar por alto indefinidamente.
Si damos o compartimos con intención errónea, lo que hagamos nunca nos satisfacerá ; quizás sintamos que el otro es desagradecido, insensible o egoísta, pero en sí el problema es que no reconocemos nuestros propios motivos egoístas. Cuando o frecemos desinteresadamente nuestros recursos personales, tiempo y virtudes, eso mismo recibiremos. El amor, la paz y la felicidad son los tesoros más grandes que tenemos en la vida y la manera de incrementarlos son dándolos a los demás, aunque solo tengamos un poquito de cada uno de ellos.
La generosidad del espíritu incrementa todo lo que poseemos y nos da simultáneamente todo lo que necesitamos. Feliz noche gente hermosa de steemit.
La luz los bendice.