¡Hola comunidad Steemit!
En este post les contaré un poco de nuestra historia de cómo salimos de Venezuela hace casi tres (3) años.
Así fue como un 28 de Marzo de 2015 en medio de una amena conversación,abordamos el tema. Él me preguntó: ¿Que piensas hacer tú?, a lo cual yo respondí: Realmente me quiero ir del país ya no aguanto ver lo mal que está todo. Él dijo: ¡Yo también! -con cara de asombro-. Sin darnos cuenta en poco tiempo estábamos planificando nuestro viaje hacia lo desconocido, dos desconocidos. ¡No eramos novios! Ese día era nuestra primera conversación a solas, ese día nos conocimos.
Hicimos todo lo pertinente al caso, en poco tiempo nuestra relación fue tornándose diferente y ya no eramos sólo amigos. Antes de irnos ya habíamos hablado con un primo lejano de él quien nos daría trabajo, visa, y un techo donde vivir en Colombia, específicamente en Barranquilla.
Así fue como el 8 de Mayo de 2015 metimos nuestras vidas en dos maletas y emprendimos nuestra aventura, dejando todo lo nuestro: familia, amigos, mascota, lugares, aromas,vivencias. ¡No fue fácil!
A punto de embarcar
Lloré casi todo el camino y no dejaba de preguntarme: ¿Será esta la mejor decisión? ¿Cuando volveré a abrazar a los míos? ¿Me irá bien?. Pero lo que sí tenía muy claro era que fuese como fuese daría lo mejor de mi, que regresar no era una opción y que siempre confiaría en mí.
Llegamos a Barranquilla el 9 a las tres de la tarde, había un calor enceguecedor, mucha incertidumbre, nervios.
Llamamos al primo de mi novio, nos refirió a su secretaria la cual nos recibiría en su casa, pues él no se encontraba en la ciudad.
Barrio las Gaviotas, Soledad. Barranquilla
Ella vivía ahí en el Barrio Las Gaviotas un lugar caluroso, arenoso y no muy tranquilo. Mariana se llama quien nos recibió junto a su esposo César y su hija Nathalia. Era de 2 habitaciones diminutas aquella casa -Una del matrimonio y la otra de la adolecente-, con nuestra llegada todos dormían juntos en el cuarto de Nathalia.
El recibimiento fue como estaba el clima, caluroso. Pero Mariana no demoró mucho en anunciarnos que debíamos pagarle por estar ahí y que nos podíamos quedar 15 días. Llegamos con 450 mil pesos, ella nos estaba cobrando 350 mil por la habitación, el primo no aparecía y ya notábamos la rareza del asunto.
Sólo nos quedaban 100 mil pesos, los cuales debíamos invertirlos en algo y reproducirlos ya que a los pocos días de haber llegado supimos que TODO ERA MENTIRA, no existía tal visa, ni trabajo, ni vivienda.
Para tramitar una visa debes contar con ciertos requisitos y NO todo el mundo la obtiene. Aquí lo puedes encontrar
Hicimos de tripa corazón y nuestro instinto de supervivencia fue mayor que la desilusión y que el deseo de "volver a casa", así que emprendimos nuestro propio negocio. Vendimos de todo un poco pero comenzamos con ** Arroz con leche**, íbamos de casa en casa ofreciéndolo, llegándole a la gente en los parques, plazas. No nos importaba más nada que no fuera vender.
También vendimos: Donas, palitos de queso y por último Empanadas Venezolanas las cuales fascinaron a los clientes y lograron que con las ganancias de esas ventas nos mantuviéramos por un tiempo hasta que conseguimos trabajo en un restaurante mexicano,tanto mi novio como yo, él como auxiliar de cocina y yo como mesera
Empanadas Venezolanas:
La acepción de la palabra empanada procede del verbo empanar que según lo define el DRAE es encerrar algo entre dos panes para cocerlo en el horno o rebozar un alimento en pan antes de freírlo.
En #Venezuela existen diferentes rellenos como: pollo desmechado, carne desmechada, queso, camarón, cazón (pescado) entre otros.
En Curramba la bella -como le llaman- duramos nuestros primeros seis (6) meses. Ahí conocimos grandes personas desde el Sr. Carlos el dueño de la tienda (bodega) que nos fiaba pues sabía nuestra situación, los muchachos que se reunían en la cancha y nos colaboraban comprándonos empanadas, Marly nuestra amiga y casera (quien nos arrendó una habitación luego de irnos de donde Mariana) y sus hijas, Kike un chico que genuinamente nos abordó y nos mostró diferentes lugares, nos presentó gente y siempre fue un caballero con nosotros. Me llevo de Barranquilla bonitos recuerdos,gratos momentos, anécdotas invaluables, personas entrañables.
Ahí en La Arenosa mi novio -en aquel entonces- y yo aprendimos a ser gente, a valorar cada bocado de comida, a apreciar a las personas por su esencia y no por su apariencia, a ganarnos las cosas, a luchar por un propósito y sobre todo a CREER SOLO EN LO QUE VEMOS, a confiar en nosotros y en nuestras capacidades.
¡Gracias #Barranquilla por darle la oportunidad a estos viajeros de conocerte y conocerse!.
*Las imágenes fueron tomadas de nuestra cámara Kodak C713 y de mi celular Zte Blade
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Espero sigas acompañandome en esta divertida travesía por #Colombia y mi próximo post de ¿Cómo llegamos a Bogota?
¡Feliz Steemit!