Hola amigos de mi querida comunidad!! por aqui pasando a compartir una de mis recetas favoritas, el quesillo o pudín de auyama, calabaza o abóbora? si, abóbora se le dice aquí en brasil, que les parece, un nombre bien diferente en cada parte del mundo para este versátil y nutritivo alimento.
Hce unos dias estabamos en el supermercado y vimos unos pedazos de auyama ya cortados y estaban a buen precio, y en seguida pensé que me daban ganas de hacer un quesillo de auyama, hace mucho tiempo que no preparamos ningún postre aquí en casa por varias razones, la primera es que no tengo horno, y la segunda es por todo el tema de comer más saludable, pero de vez en cuendo se vale darse un gustito así que me anime.
Fui a buscar los demás ingredientes que me faltaban, como la leche condensada, una cajita de crema de leche, que preferí comprar pues es mas economico que comprar un litro de leche integral y como no estoy usando en lo cotidiano ese tipo de leche entonces no valía la pena comprarla, entonces preferi la crema de leche pues era la porción justa que necesitaba, además de los huevos que ya llevaba a casa para el uso diario, aquí en la foto pueden ver los ingredientes.
Un dato interesante es que si leen en la descripción de la leche condensada y la crema de leche, dice “mistura” por que en realidad son versiones más baratas de estos productos, y en realidad de menos calidad, pero como no tenía mucho dinero para gastar prefiero comprarlos asi, y probar que tal funcionaban.
Al llegar a casa me dispuse de una vez a montar mi quesillo, puse a cocinar la auyama en agua y un punto de sal, luego que estuvo cocida la escurres bien el agua para que no me vaya a aguar la mezcla, la deje en el colador varios minutos para que soltara bien el agua y quedará solo la fibra, además de que se enfriara un poco.
Luego de esto, todos los ingredientes van a la licuadora, a mezclarse bien, mientras hice el caramelo en el molde, pero me di cuenta que la mezcla era mucha y no me cabe toda en ese molde, era muy pequeño asi que busque una olla pequeña y de metal delgado para hacer allí el restante de la mezcla, así que dividí el caramelo y luego la mezcla del quesillo en esos dos moldes pequeños. y listo los puse a cocinar en baño maría por más de una hora, para asegurarme que cuajaran bien.
Cuando estuvieron listos los dejé reposar un poco y luego los dejé enfriar en la nevera, toda la noche, al día siguiente fui a ver qué tal habían quedado y que bonitos y sabrosos estaban, el del molde pequeño quedo lindisimo en verdad jejeje.
Y así disfrute de mi postre preferido, que me sabe a amor de madre, pues fue mi querida mamá que me lo enseñó a preparar, así que me lo comí con el corazón rebosante de amor por la nostalgia y buenos recuerdos que este postre representa para mi.
Gracias por tu visita, feliz semana y muchos éxitos!!
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