English version
Today I was in the mood for some delicious arepas, so I remembered a recipe my mom taught me. Here we’ll enjoy the traditional dough but with a unique filling of plantain and cheese—this combination never fails, and it’s extraordinary inside an arepa. Mom always made them when I was little, so that’s where this craving comes from.
Ingredients:
- 150 grams of yellow corn flour
- 1 plantain
- Hard cheese
- Butter
- 2 cups of water
- Oil
Procedure:
I poured the water into a bowl, added the salt, and gradually stirred in the cornmeal. I kneaded the mixture until it formed a firm dough, perfect for shaping the arepas.
I set up the griddle and brushed oil on the surface. Wetting my hands with water, I formed the three arepas.
While this was going on, I sliced the plantain and fried it; in seven minutes, they were ready over medium heat.
Shortly after, I grated the white cheese, enough to fill the three arepas.
I checked to see if they were cooked by tapping them as usual—they should sound like a drum.
The final step was to add butter, top with the grated cheese, and place the plantain slices on top. The sweet-and-salty combination was spectacular; every bite delighted the senses. This recipe is very popular in the eastern region, and with it I honored my mother, who will surely be happy to enjoy this dish again.
Versión en Español
Hoy tenía ganas de comer unas deliciosas arepas, así que recordé una receta que me enseñó mi mamá. Acá disfrutaremos de la masa tradicional pero con un relleno único de plátano con queso, esta combinación nunca falla y dentro de una arepa es extraordinaria. Mamá siempre las hacía cuando era pequeña, así que este gusto proviene de allí.
Ingredientes:
- 150 gramos de harina de maíz amarilla
- 1 plátano
- Queso duro
- Mantequilla
- 2 tazas de agua
- Aceite
Procedimiento:
En un envase coloqué el agua, agregué la sal y paulatinamente la harina de maíz. Amasé hasta tener una preparación compacta, perfecta para armar las arepas.
Monté el aripo, unté aceite a la superficie. Mojándome las manos con agua formé las tres arepas.
Mientras esto seguía su curso, corté el plátano en rodajas y lo freí, en siete minutos estaban listos a fuego medio.
Poco después rallé el queso blanco, suficiente para colmar las tres arepas.
Con el golpe de costumbre que se le da a la arepa corroboré que estaban cocidas, debe sonar como un tambor.
El paso final fue agregar mantequilla, colocar el queso rallado y las tajadas. La combinación de dulce-salado fue espectacular, cada bocado alegró los sentidos. Esta receta es muy popular en el oriente y con ella honré a mi madre, quien seguramente se alegrará de disfrutar de nuevo este platillo.
✓Own photos.
✓Translated with DeepL.
✓Fotos propias.
✓Traducido con DeepL.