Imagen hecha por mi en Canva
Cuando el silencio rodea tus pensamientos, la naturaleza iluminada vuelve a surgir.
La mente, aunque sea por ese breve instante de paz, no vuelve a correr tras lo que desea ni huye de lo que teme. En esa quietud, como el reflejo de la luna en el agua calma, la verdadera naturaleza -serena, lúcida, despierta- reaparece sin esfuerzo.
No es como si alguna vez la hayas perdido ni mucho menos, solo estaba cubierta por el lodo que no le permitía manifestar su brillo.
Como una montaña tras la niebla, siempre estuvo ahí.
Como la flor de loto, que antes de surgir hermosa sobre la superficie, yacía en el barro del fondo del estanque. Y aun así, seguía siendo un loto. Con su misma belleza y su misma luz.
El silencio es esa posibilidad. Encuéntralo, permítelo. Y en esa posibilidad, volverá a brillar lo que siempre fuiste.