Hoy se cierran 16 semanas de entrenamiento fuerte para CAF 2026. Dieciséis semanas de pista, de cuestas, de gimnasio, de trabajo consciente para hacer crecer mis piernas, fortalecer mi cuerpo completo y enfocarme en una meta muy clara: bajar mis tiempos en los 21 kilómetros, mejorar mi marca en la media maratón.
No fue un camino fácil. Fue un proceso exigente, donde se mezclaron entrenamientos de asfalto con montaña, carreras que formaban parte del calendario y días cargados de emoción. Hubo jornadas donde todo salió perfecto… y otras donde nada fluyó. Días en los que el entrenador pedía más y yo no lograba darlo. Días donde la mente pesaba más que las piernas, donde yo les pedía una cosa y ellas respondían con otra. Días en los que el cuerpo quería… y otros en los que simplemente no.
Pero incluso en esos momentos, nunca dejé de confiar. Confié en el proceso. Confié en las palabras y en la estrategia de mi entrenador. Y, sobre todo, confié en mí. Hoy me siento esperanzada, con fe real de que este año la meta se puede cumplir. Para eso trabajamos, para eso creímos.
Además, hoy domingo estrenamos las franelas con las que vamos a correr CAF 2026, la décima. Bellísimas. Un color que el equipo nunca había tenido: fondo blanco con nuestros colores emblemáticos. El ambiente fue de camaradería, entusiasmo y ganas de compartir. Aunque faltó gente del equipo —que no correrá oficialmente, pero siempre está— la energía se sintió completa.
El equipo está compacto, motivado, lleno de buena vibra. Y esa vibra ya está ganando espacio.
Vamos con todo para CAF 2026. 🏃♀️✨💪
La felicidad no necesita filtro