Esta semana siguió una línea muy clara: disciplina, constancia y propósito. Mantuvimos la rutina de entrenamiento, enfocándonos especialmente en el trabajo de piernas. Además, incorporé dos ejercicios nuevos que marcaron una diferencia importante: uno de equilibrio y estabilidad, y otro de pliometría. Ambos resultaron no solo retadores, sino también muy necesarios para mejorar el rendimiento en la montaña.
El sábado dimos por finalizado nuestro ciclo de entrenamiento de montaña de cara a la carrera de Go Trail Todasana, que se correrá el próximo 28. Fue un cierre significativo, cargado de preparación y confianza.
El domingo, me correspondía un entrenamiento en zona 2, decidí hacerlo de una manera especial: participando en la carrera de Farmatodo, acompañando a una mujer verdaderamente admirable. Con casi 70 años, Nubis, corrió 12 kilómetros con una firmeza, actitud y energía inspiradoras. Durante el recorrido, mantuvo un ritmo constante y cerró con un remate impresionante, logrando el tercer lugar en su categoría.
Acompañarla fue profundamente satisfactorio. Aunque en algunos momentos sentí que podía estar exigiéndole mucho, ella se mostró agradecida y feliz. Verla alcanzar su objetivo me llenó de alegría. Sin duda, cerré la semana con una vibra increíble, sintiéndome plena, motivada y orgullosa de haber sido parte de ese logro.
La felicidad no necesita filtro